Hernán Casciari |

Voy a contar algo que ocurrió hace un mes y que, por un momento, nos pareció un milagro de entrecasa. Podría narrar el milagro sin dar a conocer su lógica interna, escondiéndoles a ustedes la explicación que lo desbarata. Pero no haré eso, porque me quedaría un cuentito fantástico y nada más. Voy a narrar los hechos sin trucos. Ustedes verán a las marionetas pero también los hilos que las mueven. Dicho esto, la historia empieza con una mujer, sentada en un sillón, y sigue con una chica de once años que va en coche por la ruta.

La mujer, que también es mi madre, acaba de echar a todo el mundo de su casa (a los amigos, a los hermanos, a los nietos) porque necesita quedarse sola, llorar sola y esperar sola a que llegue el sueño. Hace cincuenta y dos horas que no duerme. Ahora intenta descansar y se desploma en el mismo sillón donde dos días antes murió su esposo, que también era mi padre.

Es la noche del once de julio, hoy hace un mes. Por primera vez en cuarenta años, esta mujer cierra la puerta de su casa sin que dentro viva nadie más.

El truco comienza en este párrafo, porque a diez kilómetros, por la ruta cinco, van en coche mi hermana, su marido y sus hijos, de regreso a La Plata después del entierro. Es de noche y nadie habla, porque ha sido un día muy triste y después una noche muy larga.

Una chica de once años, que se llama Manuela y es mi sobrina, se recuesta sobre la ventanilla a ver pasar las luces del camino; saca de su mochila un teléfono móvil y se pone a revisar los contactos. Nadie le presta atención.

Volvamos a Mercedes. La mujer que es mi madre aprovecha su primera soledad para desahogarse sin testigos. No ha podido hacerlo antes porque no tuvo un segundo sin compañía, sin abrazos o presencias. Se ha mostrado fuerte en todas partes: serena en el salón y en los pasillos de la casa velatoria, y también entera en las calles del cementerio, frente a la bóveda. Saludó, besó y agradeció a todo el mundo; cabizbaja y líquida, es verdad, pero sin desbordes. Ha durado cincuenta horas sin hacer un solo escándalo en público. Ahora, por fin, está sola.

Se pone a gritar como si la hubiesen quemado.

Lejos de allí, cruzando el peaje de Luján-Mercedes, uno de mis sobrinos observa el celular que maneja Manuela, su hermana. No es el teléfono de siempre, el rosa de juguete, sino uno distinto de color negro, que parece real. El hermano pregunta:
—¿De dónde lo sacaste.

Manuela no le responde y se queda mirando por la ventana. El hermano insiste:
—¿Es un teléfono de verdad.

Entonces Manuela se acerca a su oído y le contesta, en voz muy baja para que sus padres no la escuchen:
—Es el celular del abuelo Roberto —y también dice—: tiene crédito.

Como se ve, lo que va a pasar dentro de un rato no tiene nada que ver con un milagro, pero sigamos con los hechos naturales: en la que fue mi casa, en la que es mi casa, la mujer sigue con sus gritos. No son lamentos al azar, no son aullidos ni onomatopeyas salvajes, sino preguntas retóricas dirigidas a su esposo, en tono de reprobación y con timbre de barítono.

La mujer le reprocha al marido, en voz alta, la poca consideración que tuvo al no haber informado sobre su muerte, tan repentina y a destiempo. Se levanta del sillón y le habla. Las frases que dice no tienen sentido, por lo menos no en el terreno de la lógica, pero a la viuda le bastan y le sobran para desahogarse.

Ella sabe que gritar ¡por qué no me avisaste! no sirve para nada, pero lo dice de todas formas. Y lo repite, y lo repite una vez más, porque los reproches inútiles, en las casas vacías, suenan mejor con la insistencia.

Con el tiempo aprenderá a usar el pensamiento, a conversar en silencio, sin hacer uso de los gestos ni la boca, pero ahora la mujer es inexperta y le habla a su esposo a viva voz. Le habla al sillón, en realidad. Ya no le grita: de a poco la escena se convierte en una conversación típica del matrimonio, en una crisis menor, en uno de los muchos monólogos nocturnos en donde ella siempre gritó y el otro siempre hizo silencio.
—Siempre igual vos —le dice—. Cuando hay problemas, calladito.

En el coche dos de mis sobrinos duermen; Manuela no. Sigue mirando las luces por la ventanilla, con el teléfono todavía en la mano. Se llevó ese teléfono porque nadie más lo iba a usar, y porque ella todavía no tiene uno. Más tarde confesaría que no fue un robo: dos o tres veces quiso pedírselo a su mamá, pero ella siempre estaba llorando o dejándose abrazar por gente. En un momento se lo mostró a su abuela y le dijo, con mucha vergüenza:
—Chichita, ¿lo puedo usar yo ahora.

Y su abuela hizo que sí con la cabeza, pero era un sí a cualquier cosa, no estaba mirando a ninguna parte. Por eso ahora la chica piensa en la abuela triste, en su cara de agotamiento y pena, y siente culpa por haberla dejado sola, en Mercedes. Se despidieron en la puerta, sus padres le ofrecieron quedarse, o que se fueran todos a La Plata, pero la abuela no quiso:
—Alguna vez tengo que estar sola —dijo, y se encerró.

Su abuela es fuerte, piensa Manuela, ella no se habría animado a quedarse sola tan pronto. Es fuerte pero está triste. En once años, en toda su vida, Manuela no había visto nunca a Chichita con los ojos sin brillo. Entonces abre el teléfono y le escribe.

El hilo y las marionetas se unen en este segundo, porque al mismo tiempo que la nieta pulsa la primera letra del mensaje, la viuda, que conversa en casa con su esposo, le está pidiendo una señal al muerto.
—Dame una señal —dice la mujer, que es también mi madre, mirando el sillón vacío.

No es increíble, no es mágico que Manuela escriba su mensaje en este punto de la historia. Bien mirado, es natural. Es cierto que también pudo haber ocurrido primero una cosa y mucho después la otra, incluso con horas de diferencia, pero están pasando las dos a la vez y no debe asombrar a nadie.

La chica escribe en el coche mientras la mujer, en su casa, le pide a su marido —en voz muy alta— que le dé una señal. También le pregunta qué hará ella ahora, sin los hijos y sin él; cómo se recompone la rutina; dónde están las facturas y cómo se pagan; quiere saber si el tiempo cura; pretende que él la ayude a tramitar la pensión; le pide otra vez una señal; le dice que tendría que haber sido al revés, y dentro de veinte años; pero sobre todo al revés.

Mezcla la desesperación filosófica con el planteo doméstico, a veces en la misma frase. Habla con serenidad, pero ya sin control, a la vez que Manuela redacta una frase muy simple, de cuatro palabras, a sesenta kilómetros de allí:
NO ESTÉS TRISTE, DESCANSÁ —es lo que escribe mi sobrina, y envía el mensaje. Después acomoda la cabeza en el hombro de su hermano, y se queda dormida.

Miremos por un instante cómo viaja el texto hasta un satélite, cómo rebota la frecuencia y se convierte en bytes. Veamos la escena desde todos los ángulos, para asegurarnos de que no hay milagro posible, que todo tiene la lógica del tiempo y del espacio.

Mientras las palabras de su nieta viajan en medio de la noche, la mujer sigue con su monólogo encendido. Sospecha que su esposo resultará un muerto tímido, como lo fue en vida, poco dado a lo trascendental, porque no aparece. Supone que le costará hacerse presente, dejarse ver. Y así se lo dice:
—Vos no sos la clase de tipo que se aparece después de muerto, yo sé que te da vergüenza, pero tenés que hacer un esfuerzo. Vos…
Entonces suena, en la casa vacía, el celular de la mujer. Ella se queda con la palabra en la boca y camina hacia el milagro falso, mientras se pone los lentes de leer de cerca. Observa, en la pantalla del teléfono, una frase imposible, en letras mayúsculas:
ROBERTO HA ENVIADO

UN MENSAJE DE TEXTO
La mujer, que es también mi madre, presiona un botón y repasa las cuatro palabras que hace diez segundos ha escrito Manuela desde el coche.
No estés triste, descansá.

Se queda un rato largo mirando la pantalla, con los dedos inmóviles. No parpadea ni respira. Tiene la luz verde del teléfono en los ojos, y los ojos muy abiertos.

Después la mujer sale del comedor más serena, sin mirar el sillón ni decir una palabra más. Tiene la garganta seca de tanto monólogo. Apaga las luces de la cocina, entra a su cuarto y se acuesta. Se queda dormida y descansa.

La historia acaba así, no hay nada más. Podría haber explicado el cuento omitiendo las escenas del coche, y habría salido una historia más o menos prodigiosa, con una viuda que pide una señal y un marido muerto que le responde. Pero no fue así. Conté las cosas como fueron, con el backstage incluido, porque las anécdotas son mejores cuando no tienen nada del otro mundo.

Backstage of a minor miracle (1)
I will tell something that happened one month ago and that for one moment seemed as a home-made miracle. I could narrate the miracle without revealing its internal logic, hiding from you the explanation. But I won’t do this because if I do it would be an imaginative story and noting else. I will narrate the facts without tricks. You will see the puppets and the threads that move them. The history begins with a woman seated in an armchair and an eleven year-old girl in a car traveling by a highway.

The woman, my mother also, has just dismissed everybody of her home (friends, siblings, grandchildren) because she needs to be alone, to cry alone and to await alone the arrival of the sleep. They do fifty two hours that she doesn’t sleep. Now she tries to rest and is sited on the same armchair where two days before her husband, who is my father, died.

It is the night of the July 11th. Today does one month. For the first time in forty years, this woman closes the door of her home without anybody more than her inside. The trick begins in this paragraph, because around fifteen miles from there, in the Highway 5, in the car there are my sister, her husband and their children, returning to La Plata city after the funeral. It is night and nobody speech, because it has been a very sad day following by a very long night.

An eleven year-old girl called Manuela, my niece, lies down her head on the glass of the car window to see the lights of the highway passing. She takes a cell phone from her backpack and see the contacts list. Nobody pays attention for her.

Let us return to Mercedes city. The woman, who is my mother, takes advantage of her first loneliness to relieve without witness. She could not unburden before because she didn’t have one second without company, without hugs or condolences. She had to show herself strong in all the moments: she showed calm at the funeral house and later, at the grave in the cemetery. She greeted, kissed and thanked everybody, crestfallen and without make scenes. She was fifty hours without doing any scandal in public. Now, finally, she is alone.

She screams as if someone was burning her.

Far away from there, the car is crossing the toll Lujan-Mercedes. One of my nephews observes the cell phone that Manuela handles. It is not the usual pink telephone toy, but a different one, black, that it seems a real phone. The brother asks:
—Where did you find it.

Manuela doesn’t answer and remains looking through the window. The brother insists:
—Is it a real telephone.

Then Manuela whispers in the brother’s ear, speaking low for the parents don’t hear her:
—It is grandpa’s cellular —and she also says—: that it has credit.

What will happen in a little while may be seen as a miracle, but let us continue with the natural flow of the facts: in the house that was my home, and still being my house, the woman follows screaming. She doesn’t express her pain with laments, cries or wild onomatopoeias. She addresses rhetorical questions to her husband, speaking loud and using a disapproval tone.

The woman claims the husband, in high voice, for the lack of consideration that he showed of not having informed concerning his death, such sudden and untimely. She rises from the armchair and speech with him. The sentences have not logic; however are enough for the widow’s relief.

She knows that to scream “Why you didn’t tell me?” doesn’t serve for anything, but even so she screams. And she repeats and repeats once again, because the useless statements echoing in the empty house, by the insistence sound better.

In the course of the time, she will learn how to use the thought, to talk in silence, without using neither gestures but now the woman is inexperienced and speeches to the husband in loud voice. Truly, she speaks to the armchair.

Then she stops to scream, and slowly the scene sees as a typical conversation of marriages, a smaller crisis, one of the many night monologues that she always screamed and he stayed quiet. “You always make the same when there are problems, you stay quiet doing nothing!”.

In the car, two of my nephews sleep: not Manuela. She continues looking at the lights through the window still holding the telephone in her hand. She brought the telephone because nobody more would use it and because she also doesn’t have one. Later she admits that it was not a robbery: for two or three times she tried to ask to her mother, but she was always crying or letting the people to hug her. At a given moment she showed the cell phone to her grandma and she said ashamed:
—Chichita, may I keep grandpa’s cell phone.

The grandmother agreed with a gesture, but actually she was saying yes for anything, because she was not looking at any part. Therefore the girl thinks about the sad grandmother, in her painful look, and feels guilty for having left her alone in Mercedes city. They said good-bye to her in the door. Her parents offered to take her with them to La Plata city, but the grandmother didn’t want:
—I need to be alone —she said.

Manuela thinks that her grandmother is strong. She would not have vitality to be alone. She is strong but she is sad. In eleven years, all her life, Manuela had never seen the eyes of Chichita without shine. Then she opens the cell phone’s flip and writes a text message.

The marionettes and its threads appear in this second, because at the same time that the granddaughter types the first text message letter, the widow, that talks at her home asking for a sign to the died husband.
—Give me a sign —the woman says looking at the empty armchair.

It is not incredible or magic that Manuela writes her text message in this exact instant. Looking well, it is even natural. The truth is that it could happened with a difference of time, also hours of difference, but the two things are happening at the same time and it should not cause astonishment for anybody.

The girl inside of the car writes, while the woman, in her house, asks a sign to the husband in loud voice. She also asks about what will be for her without the children and without him. What I should do? Where are the unpaid bills and how I must pay them? She wants to know how long will take to cure the wound; she asks for help about how to get the retirement pension for widowhood; she asks for a sign again; she says that she would prefer the opposite, it means to her die first and twenty years later.

She mixes philosophical and domestic subjects everything in the same sentence. She speaks with serenity however without control and at the same time Manuela writes a very simple sentence of five words from forty miles away from there:
DO NOT BE SAD, REST —this is the sentence that my niece sends as a text message. After that she reclines her head in her brother’s shoulder and sleeps.

Let us look for an instant to the text message traveling from cell phone to a satellite and turning from the waves into bytes.Let us see the scene from all of the angles, to be sure that there is not a miracle. Everything fits in the logic of the time and the space.

While the granddaughter’s message travels in the middle of the night, the woman continues her monologue. She suspects that the husband will be a shy dead, as well as he was in life, without interest in subjects beyond this life. She supposes that it will be difficult for him to appear, to being seen, and she says something like this:
—You are not the type of person’ that appears after dying, I know that you are embarrassed, but try to do an effort…

Then the woman’s cell phone sounds at the empty house. She stops her speech and putting her glasses to read close, observes in the screen of the cell phone an impossible sentence, in capital letters:
ROBERTO SENT A

TEXT MESSAGE.
The woman, that is my mother, pushes the phone’s button and reads the five words that ten seconds before Manuela wrote from the car.
Do not be sad, rest.
She stays for a long moment looking at the phone screen, with her fingers immobilized. She doesn’t blink or breathes. The green light of the cell phone shines in front of her eyes.

Then the woman calmly leaves the dining room without looking to the armchair and not saying one more single word. She has the throat dry after speaking a long monologue. She turns off the lights of the kitchen, goes to her bedroom and lies down, sleeps and rests.

The history finishes like this, without anything else to increase. I could tell the story omitting the scenes of the car and then would have a supernatural history with a widow asking for a sign and a dead husband answering her. However it was not like this. I told the things like they really were, including all the backstage details, because the stories are better when they don’t have anything of the other world.

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(1) Translation to American English: Jorge Trimboli.

Backstage de um milagre menor (2)
Eu vou contar algo que aconteceu faz um mês e que por um momento pareceu um milagre caseiro. Eu poderia narrar o milagre sem revelar sua lógica interna, escondendo de voces a explicação que o desmascara. Porem não farei assim porque senão ficaria um conto fantasioso e mais nada. Eu narrarei os fatos sem truques. Voces verão as marionetes e os fios que as movimentam. Dito isto, a história começa com uma mulher assentada numa poltrona e uma menina de onze anos viajando num carro por uma estrada.

A mulher, que é minha mãe também, acaba de mandar embora todo mundo de sua casa (amigos, irmãos, netos) porque necessita ficar sozinha, chorar sozinha e aguardar sozinha a chegada do sono. Fazem cinqüenta e duas horas que não dorme. Agora ela tenta descansar e se larga sobre a mesma poltrona onde dois dias antes morreu seu esposo, que era meu pai também.
É a noite do onze de julho, hoje faz um mês. Pela primeira vez em quarenta anos, esta mulher fecha a porta de sua casa sem ninguém mais do que ela morando ali.

O truque começa neste paragrafo, porque a dez quilômetros dali, na estrada número cinco, vão de carro minha irmã, seu marido e seus filhos, de regresso à cidade de La Plata depois do enterro. É noite e ninguém fala, porque tem sido um dia muito triste seguido de uma noite muito comprida.

Uma menina de onze anos chamada Manuela, minha sobrinha, deita sua cabeça sobre o vidro da janela do carro para ver passar as luzes da estrada. Ela tira da mochila um telefone celular e revisa os contatos da agenda. Ninguém presta atenção nela.

Voltemos à cidade de Mercedes. A mulher que é minha mãe aproveita sua primeira solidão para desabafar sem testemunhas. Ela não pode desabafar antes porque não teve um segundo sem companhia, sem abraços ou pêsames. Ela tem se mostrado forte em todos os momentos: serena na sala do velório, serena nos corredores e no cemitério frente ao túmulo. Ela cumprimentou, beijou e agradeceu a todos; cabisbaixa e acuada, sem cenas de desespero. Ela tem passado cinqüenta horas sem fazer nenhum escândalo em público. Agora, finalmente, ela está só.

Ela grita como se a estivessem queimando viva.

Longe dali, o carro está atravessando o pedágio Luján-Mercedes. Um dos meus sobrinhos observa o celular que Manuela manuseia. Não é o telefone costumeiro, aquele brinquedo cor-de-rosa, mas um diferente, preto, que parece de verdade. O irmão pergunta:
–Onde voce o achou.

Manuela não responde e fica olhando pela janela. O irmão insiste:
–É um telefone de verdade.

Então Manuela cochicha no ouvido do irmão, falando baixo para que os pais não a ouçam:
–É o celular do avô Roberto –e diz também–: e tem crédito.

Haja vista que o que vai acontecer daqui a pouco nada tem a ver com milagres, mas prossigamos com os fatos naturais: naquela que foi minha casa, que ainda é minha casa, a mulher segue gritando. Não são lamentos ao acaso, nem alaridos nem onomatopéias selvagens. São perguntas retoricas dirigidas ao esposo, em tom de reprovação e com timbre de voz baritono.

A mulher reclama ao esposo, em alta voz, pela pouca consideração que ele mostrou de não ter informado acerca de sua morte, tão repentina e fora de tempo. Ela se levanta da poltrona e fala com ele. As frases não fazem sentido no terreno da lógica, porém são suficientes para o desabafo da viúva.

Ela sabe que gritar “porque não me avisou!” não serve de nada, mas mesmo assim grita. E repete, e repete mais uma vez, porque as cobranças inúteis, nas casas vazias, soam melhor na insistência.

Com o passar do tempo, ela aprenderá a usar o pensamento, a conversar em silêncio, sem usar gestos nem a boca, embora agora a mulher é inexperiente e fala ao esposo em alto e bom tom. Em verdade, ela fala com a poltrona. Já não grita, e pouco a pouco a cena vira uma típica conversa de matrimônios, uma crise menor, um dos muitos monólogos noturnos dos que ela sempre gritou e ele ficou calado.
–Você faz sempre igual –ela diz–. Quando há problemas, você fica calado.

No carro, dois dos meus sobrinhos dormem: Manuela não. Segue olhando as luzes através da janela segurando ainda o telefone em sua mão.

Ela trouxe o telefone porque ninguém mais o iria usar e porque ela ainda não tem. Mais tarde confessa que não foi um roubo, por duas ou três vezes tentou pedir para sua mãe, mas ela estava sempre chorando ou deixando-se abraçar pelas pessoas. Num dado momento ela mostrou o celular para sua avó e disse com muita vergonha:
–Chichita, posso agora eu usar o telefone.

A avó assentiu com um gesto, mas na verdade era um sim para qualquer coisa, pois não estava olhando para parte alguma. Por isso a menina pensa na avó triste, em seu semblante esgotado e penoso, e se sente culpada por tê-la deixado só, lá em Mercedes. Eles se despediram na porta, os pais se ofereceram para ficar ou para levá-la junto com eles para La Plata, mas a avó não quis.
–Preciso ficar sozinha –disse, e se trancou.

Manuela pensa que sua avó é forte. Ela mesma não teria ânimo para ficar sozinha tão rapidamente. É forte mas está triste. Em onze anos, toda sua vida, Manuela nunca tinha visto os olhos da Chichita sem brilho. Então abre o telefone e escreve uma mensagem. Os fios e as marionetes aparecem unidos neste segundo, porque ao mesmo tempo que a neta tecla a primeira letra da mensagem, a viuva, que conversa em casa com o esposo, pede um sinal ao falecido.
–Me dê um sinal –diz a mulher, que é também minha mãe, olhando para a poltrona vazia.

Não é incrível nem mágico que Manuela escreva sua mensagem neste exato instante da história. Olhando bem, é até natural. A verdade é que poderia ter acontecido uma coisa e muito tempo depois a outra, incluso com horas de diferença, mas as duas coisas estão acontecendo ao mesmo tempo e não deve causar assombro para ninguém.

A menina dentro do carro, escreve, enquanto a mulher, em sua casa, pede ao marido – em alta voz–para ele dar um sinal.

Ela também pergunta o que será dela agora sem os filhos e sem ele; como será a rotina; onde estão as contas e como pagá-las; quer saber se o tempo vai sarar a ferida; pede ajuda para pedir a pensão por viuvez; pede de novo um sinal; diz que teria que ter sido ao contrário, vinte anos mais tarde porém ao contrário.

Mistura de desespero filosófico com assuntos domésticos, às vezes tudo numa mesma frase. Ela fala com serenidade porém sem controle e ao mesmo tempo Manuela escreve uma frase muito simples de quatro palavras desde sessenta quilômetros dali:
NÃO FIQUE TRISTE, DESCANSE –é a frase que escreve minha sobrinha e transmite a mensagem, depois acomoda a cabeça no ombro do seu irmão e dorme.

Olhemos por um instante o percurso de viajem do texto até um satélite, como rebate a onda e se converte em bytes. Vejamos a cena desde todos os ângulos, para ter certeza que não há milagre, que tudo encaixa na lógica do tempo e do espaço.

Enquanto as palavras da neta viajam no meio da noite, a mulher segue seu monólogo. Ela suspeita que o esposo resultará um morto tímido, assim como foi em vida, pouco chegado em assuntos do além porque afinal ele não aparece. Ela supõe que vai custar muito para ele aparecer, deixar-se ver, e assim diz:
–Você não é o tipo de pessoa que aparece depois de morrer, eu sei que você tem vergonha, mas tenta fazer um esforço. Você…

Então o celular da mulher toca ressoando na casa vazia. Ela fica com a frase cortada e caminha para o falso milagre enquanto coloca os óculos para ler de perto. Observa na tela do telefone uma frase impossível, em letras maiúsculas:
ROBERTO ENVIOU UMA

MENSAGEM DE TEXTO
A mulher, que é minha mãe também, pressiona um botão do aparelho e le as quatro palavras que dez segundos atrás Manuela escreveu desde o carro.
-Não fique triste, descanse.

Ela fica por um longo momento olhando para a tela, com os dedos imobilizados. Não pisca nem respira. A luz verde do telefone está perante seus olhos, por sinal muito abertos.

Depois a mulher sai da sala de jantar mais serena, sem olhar para a poltrona nem dizendo mais uma palavra. Ela tem a garganta seca de tanto falar monólogos. Desliga as luzes da cozinha, entra em seu quarto e deita. Fica adormecida e descansa.

A história termina assim, sem nada mais a acrescentar. Eu poderia ter relatado o conto omitindo as cenas do carro e teríamos então uma história sobrenatural, com uma viúva pedindo um sinal e um marido morto respondendo. Porém não foi assim. Relatei as coisas como elas foram, com os detalhes de bastidores inclusos, porque as anedotas são melhores quando não tem nada do outro mundo.

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(2) Tradução ao Português do Brasil: Jorge Trimboli.

  1. seburu dice:

    pri!!!!
    pordió!!!!!!!!

  2. Valerita dice:

    casi podioooooooo!!!!!

  3. Oscar dice:

    Podio??

  4. gustavo dice:

    Por fin, lo leere ahora mismo. valdra la espera

  5. Marcelo dice:

    tercero….creo..por primera vez.

  6. hhomero dice:

    priiii!!!
    (ya sé que no entré al podio, pero es que mi “priiii!!!” no es un apócope de “primero” sino una onomatopeya de un silbato)
    pprriiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!
    (soplé más fuerte y me mareé)

  7. M dice:

    “….porque las anécdotas son mejores cuando no tienen nada del otro mundo.”
    No tengo nada que decir, che. Y tienes razón, los ‘pris’ aparecen antes del texto.
    Un abrazo :)

  8. Oscar, de punta en blanco... dice:

    Ahora lo leí… y te preguntaría, Hernán: no tuvo nada de otro mundo, realmente?
    La explicación científica es correcta, cierra, nos deja en paz a los que pretendemos siempre causas y efectos. Pero esa noche, tu mamá descansó – merecida e imprevistamente – gracias a un mensaje que podría no haber llegado, o llegar tarde, o simplemente que a Manuela se le hubiera ocurrido poner, al final… Manuela.
    Si, tal vez fue sólo una simple y graciosa coincidencia. Tal vez. Y tal vez no.

  9. la canoura dice:

    yo me estaba preguntando que me tenía levantada todavía un domingo a las casi 1 de la mañana…
    me encantó…
    abrazo transoceánico

  10. Preciosa historia Hernán, yo que tengo a mi viejo recién operado de la próstata, triste destino de varios de este género, leo y releo y me tranquiliza. Seguro que más de un milagro volverá a premiar a tu familia, especialmente a tu mamá.
    Un abrazo fraterno desde Chile, de hijo a hijo.

  11. Pipinop dice:

    Gracias, Hernan. Te sigo creyendo. Sigo leyendote y viendo que lo magico, lo milagroso, no necesariamente son mensajes celestiales, sino poder ver que alguien escribe casi siempre, cosas que a uno le gusta leer y le cambian la cara en los buenos y malos momentos. Ojala vos tambien tengas quien te genere lo que me generas a mi! Un abrazo, como siempre.

  12. Itzia dice:

    Quizás no es tanto que las anécdotas son mejor si no tienen nada del otro mundo, quizás son mejor porque en el fondo desconocemos la realidad de lo que sucede, pero se nos presentan tan lógicas, que las hacemos menos, cuando son tan maravillosas.
    Un abrazo, Hernán.

  13. joaquin osman dice:

    Guau dentro de los primeros milagro absoludto

  14. Marco dice:

    Saludos desde Tucumán, siempre leo tus articulos. Es un placer. Te felicito por el exito de la presentación de tu libro en Argentina. Marco

  15. GRETEL dice:

    Hernán,
    Científicamente no es un milagro… ¿pero podemos afrimar que conocemos todo?,
    Tal vez, el espíritu de tu papá, del esposo, del abuelo, movió la mano de la nieta, guió su corazón y quiso darle a su esposa un último regalo: la posibilidad de descansar y, luego, de empezar de nuevo…
    Beso!

  16. Marina dice:

    ¡Qué bella y triste anécdota Hernán! Las coincidencias se convierten en milagros según el ojo que las analiza.

  17. Polen dice:

    Es realista y también mágico. La sensación que tuvo tu mamá en ese momento no se la quita nadie.

  18. Nacho Conese dice:

    Hermoso…me hacia acordar cuando en la escena final de una de las peliculas de la serie Arma Mortal, el personaje que interpreta Mel Gibson le esta hablando a la tumba de su primer esposa, pidiendole permiso para casarse de nuevo, y ahi aparece “Leo” que generalmente hace de tonto y pesado, y de la nada le dice exactamente lo que Mel Gibson necesitaba escuchar, luego se va…El tipo vuelve a la tumba de la esposa y le dice que “si que habia encontrado un mensajero raro para darle su mensaje, pero que este llego” ….Creo que a veces es asi, tu papa, Hernan, utilizo la inocencia de tu sobrinita para hacerle llegar paz a tu mama, y es hermoso.
    Un Abrazo muy grande Gordo!

  19. Chechi dice:

    Que tierna historia!!!
    Tu papa logro hacerle llegar su mensaje a tu mama, seguro que el deseaba que descanse.
    Un abrazo.

  20. El vasco dice:

    WAW!!! nunca estuve tan arriba

  21. SIL dice:

    No sé si llamarlo milagro, pero lo que si estoy segura es que Roberto tuvo algo que ver.
    Puedo contar tres casos en los que yo fui quien pidió la señal a un ser querido que murió y en los 3 tuve respuesta. Otras tantas no tuve nada, o al menos no lo supe interpretar. Pero bueno, tampoco hay que gastar crédito.
    No quiero ponerme mística porque me molestan esas cosas, pero si Chichita lee esto que sepa que su esposo escuchó todo su monólogo, y seguro que cansado de los reproches la mandó a descansar ;)
    Saludos!

  22. Reina pepiada dice:

    Hernán , ¿de veras murió tu papá?
    conociendote no se si creerlo, si es así, lo siento muchisimo.

  23. Reina pepiada dice:

    Hernán , ¿de veras murió tu papá?
    conociendote no se si creerlo, si es así, lo siento muchisimo.

  24. Reina pepiada dice:

    Hernán , ¿de veras murió tu papá?
    conociendote no se si creerlo, si es así, lo siento muchisimo.

  25. Emiliano dice:

    Hernán. esto es como cuando te enseñan como se hace un truco de magia y vos aún crees que hubo algo místico cuando te lo hicieron…
    Acá están todos los hilos, pero aún así hay algo hermosamente perfecto en como se dio…

  26. Melisa dice:

    Una coincidencia mágicamente milagrosa, maravillosa!!

  27. Lina dice:

    Que linda historia! Se pasó tu viejo ;)

  28. Muzza dice:

    Los milagros menores suelen sonar estúpidos, o poco creíbles ante mis oídos escépticos. Sobre todo cuando vienen sin backstage. La cuestión es que el esceptisismo estuvo presente en todos los momentos de mi vida. Jamás creí las estúpidas anécdotas de fogón, ni los cuentos de fantasmas jurados y recontra jurados por el interlocutor que fuere.
    Por supuesto que tampoco veo algo extraño o sobrenatural en este pequeño detalle que voy a contar: es una de las tantas casualidades que forman el mundo. Y aún así…
    En el momento en que leí “Entonces suena, en la casa vacía, el celular de la mujer“, no sé… me lo venía venir, por supuesto, el relato no construyó en ningún momento la sorpresa, ni aplicó un giro inesperado. Pero te juro que no sé. Me agarró un temblor en todo el cuerpo; un chucho de frío diría mi vieja. No sé.
    Sublime, Hernán.

  29. yas dice:

    Estaba dando vueltas antes de ir a dormir cuando vi que habías actualizado. Tus historias siempre me llegan de distinta forma y la de hoy, justamente por haberla posteado hoy, me resulta especial. Gracias.

  30. Valerita dice:

    muy bueno Hernán… a veces las cosas pasan cuando tienen q pasar, en el lugar y el momento indicados… milagrosamente…
    PD: aunq siempre lo critiqué, es inevitablemente reconfortante comentar cuando uno recibe el aviso, jejeje
    Saludoooooooooooos

  31. Juan dice:

    El efecto mariposa…

  32. Alicia dice:

    Cada vez que pienso que puedo escribir algo remotamente bueno apareces con aglo trascendental… me derrito al leerte, me fascinó tu libro de los bertotti y mande a comprar “españa perdiste” a barcelona con un amigo, me lo devoré en 3 días… te admiro y espero que sigas consechando éxitos. Soy tu fan de Venezuela… un abrazo y mi sentido pésame por lo de tu padre.
    Pero para eso tenemos la literatura…

  33. Alicia dice:

    Cada vez que pienso que puedo escribir algo remotamente bueno apareces con aglo trascendental… me derrito al leerte, me fascinó tu libro de los bertotti y mande a comprar “españa perdiste” a barcelona con un amigo, me lo devoré en 3 días… te admiro y espero que sigas consechando éxitos. Soy tu fan de Venezuela… un abrazo y mi sentido pésame por lo de tu padre.
    Pero para eso tenemos la literatura…

  34. Piojosa dice:

    me emocioné.
    Saludos

  35. mafaldita dice:

    otra vez, gracias por compartirte con nosotros…. y no se por qué, pero también me dan ganas de decirles “gracias” a Manuela y a Chichita…
    beso

  36. Joseé dice:

    Es una historia hermosa.
    Un abrazo grande, Hernán.

  37. rosarina dice:

    me hiciste llorar…
    valga por todas las veces que me hiciste reir…
    y todas fueron de verdad.
    beso,

  38. Impresionante literaria, emocional y metafísicamente
    Me gustó mucho leerlo
    Gracias

  39. Como siempre Hernán, excelente!
    Me llegó al corazón, me emocionaste.
    Un relato brillante, con tan buenas descripciones que hasta me imaginé a Chichita sola en su casa, agotada después de tanto grito, con el corazón dividido en dos pero en paz.
    Un diez para este relato!

  40. seburu dice:

    maravilloso…
    me quedé queriendo conocer las razones de mostrar los hilos que mueven las marionetas. No sé si recurriste a ello para la mejor presentación del relato, o por cuestiones personales.
    Nunca hubiera querido ser pri! y gritarlo como lo hice. Qué gil. Por no leer primreo. Cuando era chiquito, en un partido de basket, dps del salto agarré la pelota y corrí hasta el aro, hice el doble y me puse contento, hasta darme cuenta que fue en el aro nuestro. Tengo una sensación parecida.
    #27. Se pasó, ¿para el otro lado?

  41. Gabriela dice:

    hernan, hace muchisimo que no escribias , Igual sabelo yo te re banco….
    besos gabriela !

  42. Animal dice:

    Y gracias, gordo. El amor, diría yo, es siempre un milagro. No por sobrenatural, sino porque hace ocurrir cosas hermosas. Y el amor de Manuela hizo ocurrir ese momento esa noche y este relato y las emociones de muchos de quienes te leemos.
    Un abrazo.

  43. Silsh dice:

    Así es, hay casualidades que suelen asemejarse a los milagros.
    Hace varios años, supe tener un novio que murió el día de los inocentes.
    Tres días después recibo un mail como celebración de fin de año, firmado por él (de esas tarjetas electrónicas que se programan para ser enviadas en determinada fecha)
    Supongo que al abrir el correo, sentí algo muy similar a Chichita cuando leyó el mensaje del celular.
    La realidad golpea irónicamente y hasta nos hace sonreir frente al dolor.
    En este caso, con el valor agregado a que haya alguien capaz de llevar esa realidad a un cuento y nos permita disfrutarlo.

  44. “Como decía el catalán…”
    “Son aquellas pequeñas cosas…”

    Y cuando a los duelos, que no cesan de doler, les llegan estos soplos que por un momento calman el ardor, es cuando de pronto todo cobra un sentido sobre el que nadie se hubiese aventurado.
    Muy lindo.
    ¡Qué bueno es ser normal!
    Saludos.

  45. lununa dice:

    Ayer mi mamá, que lleva dos años de viuda y no termina de reponerse, lloraba en el teléfono. Y yo que soy una pelotuda y nunca sé que decir en el momento justo, le dije tres taradeces, hice que se riera, y cortamos.
    Pero después pensaba que si bien es cierto que mi viejo no estrá más y eso dejó un agujero enorme, también nos dejó un montón de cosas que sabemos que son de él ahora que no está. Cosas que hacemos, cosas que decimos, maneras de proceder, maneras de reaccionar… Quiero decir, que mi mamá es la señora que es, y soy la señora que soy y mi hermano es el señor que es, gracias a los 40 y pico de años que mi viejo estuvo con nosotros. Reconforta saber que en todos esos gestos, desde los mas tontos hasta los mas profundos que nos dejó, el viejo es un poco inmortal, podemos reconocerlo cada día y extrañarlo un poco menos.
    Y el hecho de que Manuela mande ese mensaje, el hecho de que fuera lo que Chichita necesitaba escuchar (y que seguramente Roberto le hubiera dicho de haber podido), no es mas que eso, es lo que sigue vivo de Roberto en todos los Casciari, para siempre.

  46. seburu dice:

    Me olvidé de comentarte que me acuesto contigo todas las noches. Es decir, te leo y releo en el libro. Lo demoro para degustarte mejor.
    Esperaba que me agradara más, o menos, tenerte en papel que acá. Pero no. Al principio es raro pero le agarrás el gustito. Como q te estén arriba o de espaldas: es distinto, no más o menos lindo. En el libro te toqueteo mejor, manejo directamente la cosa, sin mouse ni nada que sea como un brazo artificial que te hace subir o bajar. Incluso puedo estar acostado. Pero me da mucho placer tenerte acá, donde me recogiste en tu seno.

  47. Susana Mar Jet Co. dice:

    La cadena de la vida y el amor… (y vos como testigo para nosotros).

  48. Gabriela dice:

    “Son aquellas pequeñas cosas…”
    q lindo eso es verdad. ahora aqui mi cuestion, esto si es un milagro, por alguna razon manuela envio el mensaje, por alguna razon chichita lo recibio, la logica es algo q necesitamos lo humanos para sentirnos mas seguros, ahora viene mi parte ….estaba llorando porq no le dije nada a alguien a quien quizas le tendria q haber dicho….y me llega por mail una historia sobre alguien q no esta mas….quien o donde estan los hilos de la marioneta en mi historia… porq algo me indica q hoy estamos y mañana no , q es mejor decirlo todo hoy…y me retumbo en mi interior la frase “le dice que tendría que haber sido al revés, y dentro de veinte años; pero sobre todo al revés. ”
    llore mas fuerte con eso, ahora me calme, comi algo y me estoy por ir a acostar….
    a esto sumale q a mi texto no le encuetro sentido…pero me nacio hacerlo y lo hago
    besos hernan una vez mas te digo q te banco… y me voy pensando q los hilos de las marionetas no se si son esos q creemos ver

  49. maico dice:

    Hernán, querido personaje:
    No te lo dije antes, pero me dolió muchísimo lo de Roberto.
    Me emocioné hasta las lágrimas con todos los videos de la presentación del libro.
    Y esta historia… sos sublime, gordo.
    Un abrazo enorme

  50. maico dice:

    Hernán, querido personaje:
    No te lo dije antes, pero me dolió muchísimo lo de Roberto.
    Me emocioné hasta las lágrimas con todos los videos de la presentación del libro.
    Y esta historia… sos sublime, gordo.
    Un abrazo enorme

  51. Shulila desde el Medio Oriente dice:

    Querido Hernán; te leo religiosamente desde el medio oriente.
    Esta vez me siento reactiva… quién nos dice que un milagro tiene que ser ilógico??? Si uno cree –como yo entre millones– que esos lazos de marioneta van también entre las almas, (las que vivimos acá en este mundo y las que ya andan en otros páramos) quién te dice que no fue precisamente el abuelo el que, aprovechando la oportunidad de que la niña tenía el teléfono, le “dictó” el menaje para que su mujer sitiera alivio. Yo trabajo con pacientes terminales y sus familias, y si bien es lo natural que todos queremos un milagro y es verdad que todos queremos señales de que nuestros seres queridos siguen adelante y se encuentran bien, y hay miles de cosas –incluso documentadas– que, en última instancia, si suceden y logran relajar y dar consuelo a aquellos de nosotros que sufren la muerte de este lado. Creo que los hilos que nos mueven son mucho más misteriosos de lo que nuestra pobre lógica puede describir… aunque tu lo haces con excelencia.
    Gracias por el gozo de leerte
    Shulila

  52. Morena dice:

    Se me piantó un lagrimón.
    Una pena la pérdida …. y hace crecer el miedo a que suene el teléfono pidiendo que viajemos pronto …. aunque sea tarde.
    Mis mejores deseos para Chichita y toda tu familia (vos incluido).
    Con respecto al sms sólo puedo decir:
    “Los caminos del Señor son inexplicables”

  53. Marisol dice:

    Increible como siempre. Una Historia preciosa contada perfectamente.
    Saludos Hernam

  54. Hitos dice:

    Al final voy a tener que aceptar que es verdad, que tu padre ya no está. Me dió miedo cuando escribistes sobre su muerte, me dan miedo esas cosas y me hubiera dado mucho miedo recibir ese mensaje.
    Una historia preciosamente contada pero difícil si te toca vivirla.

  55. JAJAJAJA!! Qué buena historia!! Aunque sin el backstage también habría estado muy bien, eh?
    FELICITACIONES!! :D

  56. apodo dice:

    Excelene Hernán.
    Qué grande Roberto debe estar jugando al tute con mi viejo y algún otro más.
    ¿Manuela, es la sobrina que una vez pensaste que habías atropellado? (si es así !que facilidad que tiene para ir al otro mundo y volver con señales¡)
    Para cortar con lo esotérico ¿Cúal habrá sido aquel backstage de Victor Sueiro?
    … y de forro nomás !Andá guadándote milagros, Racing los va a necesitar!
    Sincero abrazo a toda la familia Casciari.

  57. zaldumvere dice:

    Muy bueno Hernan, aunque es algo maravilloso, no es un milagro, el Principio de sincronicidad explica las conexiones de las casualidades, y nos explican la causalidad.

  58. uno de BCN dice:

    Muy bueno, realmente eres un crack.
    Que sepas que desde la Ciudad Condal también somos muchos los que seguimos tus andanzas en Europa y en Argentina, y somos muchos los que te leemos todos los relatos.

  59. uno de BCN dice:

    Muy bueno, realmente eres un crack.
    Que sepas que desde la Ciudad Condal también somos muchos los que seguimos tus andanzas en Europa y en Argentina, y somos muchos los que te leemos todos los relatos.

  60. roberpf dice:

    Se me ha puesto un nudo en la garganta imaginándome a Chichita pidiéndole explicaciones a tu padre. Se me ha hecho una imagen como muy real… Dile a tu madre que, aunque siempre me han parecido unas palabras difíciles de creer por parte del que las recibe, os acompaño en el sentimiento.
    Gracias por compartir con nosotros momentos tan íntimos.
    (Aunque supongo que también a ti te servirán como vía de escape ;)

  61. D. dice:

    Me emocionó, aún con los hilos a la vista, o quizás justamente por poder verlos. El milagro es ese segundo en el que la pérdida parece un mal sueño y aparece la posibilidad de comunicarse de nuevo con alguien cuya ausencia nos es imposible. Y Chichita tuvo ese segundo.
    Lamento mucho la partida de tu papá. Y no puedo dejar de agradecer tus cuentos.

  62. Gustavo dice:

    Hernan, siento mucho lo de tu viejo…. fuerza loco!

  63. Marcelo dice:

    Que bueno que sos Viejo Casciari !!!!!!!!!

  64. Bruno dice:

    Los tiempos del Señor no son los mismos que los de los hombres! Aunque esta vez, he aquí el milagro, ambos coincidieron. Tu madre no estuvo más triste, y descansó. Aunque siempre haya un intermediario en el cumplimiento de los milagros: en este caso, la pureza e inocencia de la sobrinita en el coche.
    Maravillosa historia Hernán, la vida continúa…
    Saludos

  65. p.d. alvarez dice:

    Corte, se imprime!
    Una historia redonda que no va a tardar en volverse película en un tiempo, lo doy por descontado.
    Y que su madre descanse, que lo que viene ahora es más o menos duro dependiendo de cómo lo tome.

  66. Cris dice:

    Genial, preciosa, divertida con punto triste, o triste con punto divertido, no sé muy bien…me encantó.

  67. Enrico dice:

    Lindo muy lindo…
    Si el milagro es un suceso o cosa rara, extraordinaria y maravillosa, si el milagro es menor, entonces capaz que el resultado es más maravilloso y extraordinario.

  68. Eloy dice:

    Una vez más, las palabras entretejidas con maestría se convierten en sentimiento, opresivo pero felíz. Tragicomedia de lo cotidiano narrada con sublime sencillez y dolorosa cercanía.
    Gracias Hernán. Mil gracias.
    Un abrazo desde Barcelona.

  69. Romina dice:

    Maravillosa historia.
    Fue un pequeño milagro, tal vez por cómo se dieron los hechos, de una manera tan natural y a la vez mística…
    Me encantó.
    Molts petons des de BCN!

  70. olga dice:

    h.
    El relato sí me parece prodigioso. (como casi todo lo q leo tuyo).
    saludos
    PD: a “corporeizarse” le sobra una letra. (y a tu escrito no le falta nada… genio)
    otra PD: hoy me parecieron fuera de lugar los priiii y los podio…

  71. andrea dice:

    Hernan: Es la primera vez que te escribo y lo hago con mucho temor. Soy argentina, casi vecina de tus pagos. Vivo en Gral Rodríguez, capital de la leche. y te conocí de casualidad. un amigo mercedino me mando uno de tus cuentos “la madre de todas las desgracias”. A partir de ahí entraste en mi vida y ahora “te sigo a todas partes” (parafraseando los cantitos futboleros). Quería decirte que te agradezco porque a traves de tus historias contas un poco las de todos (los que estamos en donde nacimos y los que se fueron en busca de otros mundos, las de los recuerdos vividos y las de las historias fantásticas ) Y que admiro tu capacidad de reciliencia, de darle una vuelta de tuerca a lo cotidiano, de hacer reír ( que no es fácil) y de hacer llorar.
    Me despido desde estas latitudes, una abrazo para vos, para Cristina y para la Nina. Andrea

  72. interior dice:

    Que bueno seria que algo o alguien le conteste a mi mujer por MSN cuando se pone muy preguntona y cuestionadora, me ahorraría unos cuantos aha, mmmhhh, sssiiii.

  73. leonardo dice:

    Gracias por compartir, es lindo.

  74. Andrea dice:

    Hernán, felicitaciones por el relato, realmente lograste emocionarme.
    Escuché por ahí que Antonio Gasalla va a estrenar una obra tuya… es cierto?? “Más respeto soy tu madre”? Si es así FELICITACIONES!!

  75. unaargentina dice:

    Hernán….lunes…necesito empezar la semana con pilas…., golpe bajo gordo…, la empiezo llorando apendas sentada en la PC ya días del aniversario de la muerte de mi viejo. Hernán….LPMQTP, sos genial transmitiendo.

  76. Brujita dice:

    Realmente que llegue el mensaje de la nieta, cuando la abuela necesita la señal…eso es milagroso!!
    Gracias por seguir conmoviéndome!!
    Lu.

  77. Oh Rodriguez dice:

    Sin palabras, viejo

  78. Karina Pugh dice:

    Bellísimo, Hernán… Mostrar los hilos que mueven a las marionetas, en vez de retratar cartesianamente el asunto, lo hace aún más milagroso. Para mí un milagro es un hecho que altera la relación tiempo-espacio, una nieta y una abuela conectadas de esta manera, una niña de 11 años consolando a su abuela recién viuda es para mí un milagro.
    Gracias por publicar los videos de tu presentación… Muero de envidia y tristeza por estar tan lejos.
    Cariños desde venezuela!!!

  79. tana dice:

    milagreros los Casciari…
    lo que se hereda no se roba

  80. Diego® dice:

    Hernán, los milagros son precisamente eso, un conjunto de cosas comunes y corrientes, y en apariencia inconexas, orquestadas con precisión milimétrica de tiempo y espacio…los milagros existen,Hernán…y son tan sorprendentes y sutiles que parecen cosas comunes…
    Un abrazo
    Diego®

  81. fede o dice:

    eso es estar conectado de verdad. los celulares son sólo ortopedia.
    muy bien por la chiquita, y por la chichita.

  82. Tia Ganga dice:

    La era de los celulares fomenta estas cosas.
    A mi me pasó algo parecido.
    El momento en que aparece ese nombre en la pantalla del celu (mi celu me decía que me estaba llamando!!!) es …. No, son milésimas de segundo que no puedo describir.

  83. manreisa dice:

    No se como lo logras pero siempre, casi llegando al final, no puedo contener las ganas de llorar, hay algo en la forma en que escribis o lo que escribis que toca una fibra intima muy sensible y muy escondida, que puede estallar en carcajada o llanto incontrolable.
    Besos Hernán!
    Me encanto!
    Manreisa

  84. Demián dice:

    Me emociono leerlo. Que bueno que hayas decidido contar todo, es mas especial así. Los niños tienen ese “don” para hacer cosas en el momento justo, esa inocencia.
    Saludos.

  85. natasha... dice:

    hola Hernan.. muy buena historia, ahora bien,como vos decis esto tuvo una explicacion logica y q para algunos no fue un milagro,pero para mi si.. fue como una señal sin dudas,mas halla de la logica q le quieras meter y todo eso.. para mi fue una clara señal de tu viejo y como dice #79 los milagros existen..
    besos y lamento este momento tan jodido q deben estar pasando vos y tu familia,hace poco perdi un hermano y tambien me pasaron cosas muy raras, y a lo primero no les di importancia,porq eran cosas menores,pero con el tiempo me di cuenta q no eran casualidades,sino pequeñas señales de mi hermano..
    besos!

  86. LuzBelito dice:

    Loco, me hiciste llorar… Pero llorar en serio.
    Gracias Hernán. En serio, gracias por plasmar en esta historia un sentimiento que me llega tanto.
    Mi papá tb se fue. Hace 14 años. Mi mamá sigue esperando una señal.

  87. Fabricio dice:

    Al menos olorcito a milagro tiene por más que hayas explicado el backstage.

  88. Ana Yalour dice:

    La fuerza poderosa, creadora, de la mente. Energía cuántica. El deseo, la intención, los hechos, el toco de nuestra responsabilidad en lo que nos sucede, podría enunciarse por un lado, para darle una forma, cualquiera. Y hacernos cerrar la boca que se nos abrió en algún momento del relato. Claro que sí. Luego, por el otro, talento, talento, sólo talento. Tu talento. Tu magia.
    Te abrazo.

  89. gamboi dice:

    El teatro también tiene backstage, y no por ello deja de ser mágico, al menos mientras consiga crear durante un rato una especie de “realidad paralela” en cualquier individuo que lo esté viendo-sintiendo.
    Suponiendo que sea verdad, que buena fue la actriz de esta obra ^^.
    Abrazos para tí y Chichita.
    PD: Mientras veía el Argentina-Australia me acordé de tí… tú que tanto te quejas de los españoles y nuestros comentarios y cánticos futboleros… solo te diré que menos mal que tu mujer no se llamaba Ching-Chong, vivía en Shangai y hablaba español, porque si no ahora mismo estarías rodeado de la hinchada más sosa y callada del mundo.
    Eso sí, ver a un montón de chinos con la camiseta albiceleste gritando únicamente cada vez que se daba un pase en profundidad era un espectáculo.

  90. Rodro-La Plata dice:

    A veces pienso que realmente vos no sos fruto solo de tu esfuerzo y capacidad y genialidad y unos cuantos mas etceteras de capacidades…parece ser que definitivamente en tu familia pasan cosas especiales y todo conjurapara que tu universo sea particular. Cuando escribís en mujer gorda da la sensación de que básicamente estas tipeando y tu mamá te dicta, como si no tubieras que imaginarte nada. Los nenes, a veces nos sorprenden con estas cosas, son tan simples y tan universales, que siempre dan en el blanco. Me imagino tu mama, contando naturalmente y sin espanto ni sopresa, que su marido desde el más allá le aviso que se calmara, que se sienta bien. Quizas era lo mas normal que tubiera que haber pasado.
    Un cariño grande Hernán, te mando un abrazo desconocido en esta etapa nueva de tu vida, ya pasarán los nubarrones, tomate tu tiempo para llorar a solas también.

  91. Jole dice:

    Sublime, perfecto! hasta de la muerte nos haces sentir mejor! Grande! besos

  92. Pepe Montevideo dice:

    Genial. Sencillo y contundente.

  93. Armando dice:

    Es tu sobrina la nieta mayor?, casi adivino que sí…, siendo nieto mayor y teniendo conmigo una nieta mayor te puedo asegurar que Roberto sabía lo que hacía dejando el teléfono (sin dejarlo, sin quererlo) con quien lo dejó…

  94. Fabiana dice:

    El hecho de discutirle a tu papá, me parece natural de parte de una mujer que vivió toda su vida con él. Supongo que cuesta mucho quedarse sola después de haber compartido tantas cosas. Y lo del mensaje, si no fuera por la triste situación, sería una anécdota para el recuerdo. Un abrazo y seguí adelante.

  95. desnudaconsombrilla dice:

    hace seis años ke mi viejo c murio… hace seis años como tu mama, yo gritaba como kemandome, y le reclamaba el haberse ido tan pronto, el haberme dejado tan sola, el habernos convertido en huerfanos. no solo a sus hijos, sino a todo un pueblo ke le extraña! hace seis años ke al igual ke tu mama yo le gritaba por un milagro, por ke me dijera algo (en mi histeria de pronto olvide la misma noche de su vela, su voz), por que c me apareciera por ultima vez, lo que sea, una señal, algo, ke c encendieran las luces si me oia en la oscuridad, que la gata sentada en el respaldar del sofa pestañeara si me estaba oyendo, lo que fuera, algo… pero nada, ni sikiera mi celular timbro esa noche!

  96. Selene dice:

    Estaba angustiada porque no escribías, pensaba que tal vez no lo harías más, mi hermana me dijo “escribirá cuando tenga algo que decir, ten paciencia” y así fue, escribiste y lo que tenías que decir me llenó el corazón de esperanza.
    Pienso que los milagros están en los detalles, no tienen porque ser ilógicos y estoy convencida de que “los hilos de las marionetas” son movidos con tanta sutileza, para que no nos asuste el hecho de presenciar milagros.
    Un beso y un abrazo para tí y tu familia, especialmente para esa señora, que también es tu madre.

  97. ElTeta dice:

    No se puede hacer mas lento, Casciari.
    Parece uno de esos relatos de Rene Lavan en los que mientras te explica un truco te sale con otro.
    Un abrazo y otro mas grande para la Chichita.

  98. Germán S. dice:

    Hernán, yo no sé… Tu relato me hizo llorar.
    A veces pienso que uno siempre llora en los entierros su propia futura muerte, más que la del muerto. Vale decir: la propia soledad y el propio desamparo, más que el de los otros.
    Y supongo que tu relato también me hace llorar por eso, por la futura muerte de los míos, de esos que en su momento me harán llorar por mi propia futura muerte… No sé si me explico.
    Pero me pregunto, realmente, qué te pasará leyendo los comentarios de la gente que te lee. Digo: perdoname, pero yo no sé, no puedo comentar tu texto, su técnica, su gracia, porque lo que escribiste me ha tocado profundo.
    Te mando un fuerte abrazo. Y si no la viste, me atrevo a recomendarte una película que se llama “Stanno tutti bene”, de Giuseppe Tornatore, que en cierto punto tiene mucho que ver con tu bello relato.

  99. maxi dice:

    A vos te parece que no tienen nada del otro mundo Hernan?, el tipo, SIN DUDA, actua en formas misteriosas.
    Abrazo

  100. Laura dice:

    Coincidencia? casualidad? conspiración cósmica? empatia? la fuerza y la magia del amor? aijuna! delirio telúrico? no sé pero me encantó esto que no es nada del otro mundo (o si, vaya uno a saber!)

  101. Yimmi dice:

    De las miles de formas posibles que existen de contar una anécdota, tú siempre escoges la mejor para convertirla en una historia.
    Llevas ya unos cuantos post sacándome las lágrimas, y supongo que faltarán un par más.
    no digo más…

  102. CaroTros dice:

    Yo no creo en las casualidades, ya hace años.
    A mi me gusta creer que Roberto estaba escuchando a Chichita, desde donde sea que está. No tengo dudas de eso. Y que utilizó a Manuela para que en ese preciso instante, escriba lo que escribió.
    Creo que la vida nos manipula, y que es bastante irónica a veces. Pero esa exactitud matemática, no es casual.
    Un gran abrazo,
    Caro.

  103. rerc dice:

    Los milagros no siempre necesitan ser situaciones sin explicaciones lógicas, lo sabes tú, que tienes una hija: un milagro concebido a través de miles y bien explicados procesos biológicos. Las casualidades no existen. Un beso Hernán… y uno más grande para Manuela.

  104. yudy dice:

    Ya era hora, lo estava extrañando, me dejó con el corazón un poco triste , muy buena historia Hernan comienzo la semana con su cuento en mi cabeza :)

  105. Zoe dice:

    Yo también hubiera hecho caso. Como Chichita hubiera ido a la cama a dormir. Tranquila y en paz.
    Todo bien por ahí, Hernán?

  106. Kiko Pizarro dice:

    Fuerza Chichita! Sólo piensa que Roberto no quiere verte sufrir, y que te va a estar esperando hasta que el momento justo llegue, para seguir juntos. Mientras tanto, aguante…

  107. Clavijo dice:

    Que historia maestro…
    Casciari cada dia mejor

  108. Daniela dice:

    Hernán… lamentablemente te descubrí hace muy poco y todavía estoy poniéndome al día, pero qué increible la adicción provocada!!!
    Milagro, casualidad, como quieran llamarlo… Roberto definitivamente hizo llegar su mensaje y con tal claridad!!
    Besos

  109. Federico dice:

    Hernán.
    Realmente, el mejor escritor vivo del mundo……
    saludos
    PD: perdón por no poder ir a San Telmo (ja ja ja), mi amigo me falló, y no me daba para viajar solo….vivo en La Plata….
    Tenés familia en la ciudad de las diagonales???

  110. Daniela dice:

    Hernán… lamentablemente te descubrí hace muy poco y todavía estoy poniéndome al día, pero qué increible la adicción provocada!!!
    Milagro, casualidad, como quieran llamarlo… Roberto definitivamente hizo llegar su mensaje y con tal claridad!!
    Besos

  111. Guswagen dice:

    A mi me gusta pensar que estas casualidades no existen, sobre todo cuando involucran a gente que extraño y estoy triste

  112. MARIA dice:

    Los mensajes nos llegan de las maneras que menos nos imaginamos…solo hay que saber interpretarlos…
    gracias hernan por compartirlo con nosotros…
    besos

  113. Javi dice:

    impresionante el relato, impresionante y emocionante.

  114. Germán M dice:

    Muy buena la historia y aunque los milagros sean producto de la casualidad eso no le quita lo maravilloso. Y a veces lo que mas necesitamos viene de las cosas más simples.

  115. efe dice:

    gracias de nuevo por compartir con tus lectores que te quieren tanto

  116. Alejandra dice:

    Acá estoy, tomando despacito un tinto a esta hora en la que casi todos trabajan y yo estoy en casa, con mis perros.
    La belleza de la historia que contás brilla, y me conmueve enormemente.
    Yo creo en esos milagros. Y en los escritores que saben contarlos.
    Un abrazo, y gracias.

  117. Dulce Sof dice:

    Gracias Hernán, me emocioné y me hiciste poner mi miedo a la muerte en un plano más real y soportable.

  118. DudaDesnuda dice:

    Es bien sabido que no se le deben pedir documentos a los milagros.
    Besos y mensajes

  119. Querido Hernán, por eso me gusta mucho lo que escribes. Porque no crees en los milagros, pero en el fondo sí crees en ellos.
    Cuando mi papá murió tuve el horror de que muriera en mis brazos. Unos lo llaman un privilegio, quizás lo dicen porque nunca se les ha muerto su papá en sus brazos. En fin, le dio un derrame cerebral mientras jugábamos un partido de softball.
    En el hospital recuerdo que mamá lloraba a mares, y repetía una y otra vez que qué sería ahora de ella. Y esto lo decía más bien en alusión a quién iba a pagar ahora las cuentas de la casa. Esto no quiere decir que mamá no quisiera con todo su corazón a papá.
    Con esto quiero decirte que es lindo que la gente cuente historias sin ese toque milagrero, místico y romanticón.
    Una maravillosa historia la que acabas de contar.

  120. Conz dice:

    me fascina como escribis.
    y esta historia se zarpa en linda.
    a mi vieja le pasaron un millón de cosas como esta y siempre repite lo mismo “cuando te pase, me vas a entender”
    muaaa
    C

  121. vico dice:

    que bueno.
    me emociono terriblemente este texto.
    Gracias.

  122. soy el hermano de ROBERTO dice:

    ………….soy el hermano de ROBERTO , el tio de HERNAN……..estoy llorandooooooooooooooooo

  123. Flo dice:

    No me hubiera extrañado que una ambulancia con unos paramédicos formaran parte del relato.
    Afectos,

  124. Martin Aon dice:

    Literalmente impresionante.
    Y reconfortable.
    Saludos.

  125. Gabriel dice:

    es la primera vez que leo algo de orsai que no me gusta, tal vez por remover algún recuerdo doloroso … me parece genial el blog

  126. pablo dice:

    Emocionante! Termine de leer y tengo los ojos nublados…
    Abrazo

  127. Snaal dice:

    Me parece Hernan, y con todo el respecto que merece este tipo de acontecimientos que simplemente es la consecuencia de los efectos de la ley de Murphy.
    Un abrazo…

  128. Julián Insausti Daier dice:

    Una cosa genial Hernán. Podrías haber omitido el Backstage, pero sin embargo, conociendo la historia detrás de la historia, sigue siendo mágico, milagroso.
    Gracias por emocionarnos. Gracias por escribir.
    un abrazo.

  129. Muzza dice:

    Pensaba hacer una solicitada aquí mismo reclamando que se haga carne el Anónimo que dejó un comentario bastante ofendido en mi blog, pero creo que ya no tiene sentido.
    El susodicho hacía referencia a mi comentario #28. No soy escritor, y probablemente no sea el mejor en plasmar mis ideas y sentimientos en palabras, pero voy a intentar sintetizar y explicar el comentario mencionado aquí mismo:
    Me tembló hasta el orto cuando leí Backstage de un milagro menor, efecto que siempre logran las palabras de Hernán, con cientos de textos que me ha regalado en estos años que lo vengo leyendo.
    Lo digo y lo repito:
    Sublime, Hernán.

  130. Leonardo dice:

    Por eso usted es el maestro y nosotros solo lo admiramos….

  131. Juan dice:

    No habia mejor manera de regresar de tu “retiro” que con una historia asi.
    Brillante como siempre.
    Y mi mas sentido pesame.

  132. Gonz@lo dice:

    Hernán, no sé si vas a ver este comentario, pero con la certeza que me da la esperanza lo escribo igual. En primer lugar quiero felicitarte por lo que escribís. En segundo lugar, quiero agradecerte por el mismo motivo. Y por último, quiero decirte que es la primera vez que escribo un comentario en alguna de tus páginas porque siempre se saturan de comentarios, y me desanima mucho saber q soy una gota en el mar de los elogios (merecidos, por cierto).
    Al principio pensaba que era porque yo te conocí tarde (hace unos meses), y siempre veía tus textos varios días después de publicados. Pero hoy, por ejemplo, entré en el mismísimo día en que publicaste, y había 123 mensajes antes del mío (odié que tanta gente te salude porque inhibe mis ganas de hacerlo).
    Y sin planificarlo, ni saber bien cómo, me encontré haciendo estadísticas sobre tu página. Encontré que tenés, en promedio, un comentario cada 6.99 minutos. No pasan más de 34 minutos sin que alguien escriba algo este espacio. En ocasiones se escriben entre 2 y 4 comentarios justo en el mismo instante.
    No me fue fácil sacar esos datos (sobre todo porque mientras copiaba la hora de cada comentario, aparecían cada vez más, y también porque no estudio nada relacionado a los números).
    Ahora, después de todo esto lo único que sé es que si no me vuelvo paranóico (y me quedo mirando tu página sin comer hasta que publiques un nuevo comentario), quizás no comente más. Por eso me despido de manera unilateral. Seguramente vos no vas a leer nada más mío, pero yo voy a seguir leyéndote, porque me alegra la vida, y a menudo saco lecciones sobre cómo vivirla.
    P.D: perdón por hacer tan largo este comentario.
    P.D.2: Te felicito, eternamente

  133. Muzza dice:

    Gonz@lo (#131); pregunta 066 de Charla con los lectores de Orsai:
    ¿Lees siempre todos los comentarios?
    Religiosamente. Es lo menos que puedo hacer.

  134. Tan real como lo increible. Maravillosa sensibilidad de tu sobrina.
    como dijeron varios, seguro tu viejo algo tuvo que ver en todo esto… quién sabe.
    Gracias por compartir

  135. Gonzawom dice:

    Idolo, muy bien narrado, un abrazo gigante.
    Gonza de Sta. Fe, ahora desde Vila Seca.
    ·gnzwm”

  136. MAL dice:

    Muy Buen Historia
    Derrama Magia Por todo el lugar

  137. Naty Alabel dice:

    Tristes quienes no reconocen los instantes mágicos en la vida diaria.
    cariños, Hernán

  138. Carolaina dice:

    es hermosa… hasta las lagrimas.
    gracias por la caricia al alma.

  139. kodama san dice:

    Esas coincidencias son las que parecen a veces milagros, y son cosas que reconfortan y palabras que alivian :)
    Saludos!

  140. maxi dice:

    Debe ser difìcil hablar sobre la muerte de un ser querido, pero la literatura y el humor, la mùsica y sobretodo el amor (que cursi, pero bueh) nos ayudan a redimensionar todo y darnos cuenta que no somos eternos, y que mientras estemos vivos hay que dar todo. Con respecto a los milagros, hay una frase de Gurdjieff que dice: “Una vez hecho el mundo, ni siquiera Dios puede ganarle a un pòker de ases con un dos de tréboles”. Lo que sì hay es magia, y esto es una muestra de ello. Gracias por compartir esto, me hace la vida màs fàcil.

  141. D.I.T dice:

    En la vida mucho – si no todo – es cuestión de perspectivas. Es lindo encontrar perspectiva donde menos esperás encontrarla, ya sea en un mensaje de texto inesperado o en un post de un blog al cual llegaste de rebote.

  142. Paraguayo dice:

    hernan…sos genial…a medida que leo mas y mas tus textos…amo mas la vida y a mis padres…sos genial…

  143. loki dice:

    yo ya no se que creer….pero prefiero creer..

  144. Agustín Arroyo dice:

    Bonita historia. Ahí hay un posible guión de un anuncio televisivo para una compañia de telefonía.
    Un entierro donde se vea la lápida y se pueda leer el nombre del difunto, la familia marchandose, la niña “cogiendo” (en el sentido peninsular del término, no el argentino) el móvil (celular), la viuda entristecida, la niña pensativa mirando por la ventana del auto componiendo el mensaje…
    Falta el eslogan final
    Tonterias aparte un fuerte abrazo ti y los tuyos.

  145. Agustín Arroyo dice:

    Os imagináis un “Pri” de Roberto Casciari

  146. flora dice:

    hola hernan, hace un tiempo que leo tus relatos, pero esta es la primera vez me decido a escribir. solo quiero decirte que perdi a mi viejo hace unos años al parecer, de una forma muy similar y aunque en este momento suene medio choto, si bien el dolor no se va del todo nunca, se transforma en algo mas agridulce cuando el recuerdo de la partida es reemplazado por los otros mas felices que seguro dejo tu viejo.
    suerte y segui asi

  147. Anemij dice:

    ¡De las mejores y terrible! Mi hermano usó durante meses el MSN de mi viejo para hacer frente al negocio familiar heredado… Lo peor es que no intentaba hacerse pasar por él… Era simplemente su manera de hacer frente al rol… Terrible.

  148. la tucu dice:

    Maravilloso arte el tuyo de transformar el dolor en belleza, sos un afortunado, siempre te queda esto. Hermoso, felicitaciones

  149. Tina dice:

    Sos un grnade Hernan, nunca te pude firmar y ahora lo hago.
    Gracias por regalrnos tu pequeño y falso milagro casero, incluso en este momento tan dificil.
    Gracias de verdad, te queremos
    Tina

  150. Soneus dice:

    Lo extranabamos maestro.

  151. Syl dice:

    Hernán: No es un milagro trucho, es una realidad bien real… y muy reconfortante.
    Besos y gracias!
    Syl

  152. Alessandra dice:

    Que buena historia, esos son los verdaderso milagros de la vida.!! Saludo desde México

  153. Carla dice:

    Estos son los milagros en los que yo creo….

  154. maximiliano dice:

    realmente me dejaste sin palabras… fue especial

  155. Maladelilith dice:

    Hernàn:
    Nunca se què decirte; cuando estuviste presentando tu libro en Buenos Aires te abrazè un poco, eso es todo lo que mereces:
    Abrazos, Pau.

  156. claudia dice:

    Un abrazo desde San Nicolás, Argentina.
    Te quiero
    Claudia

  157. Ju dice:

    Honestamente, no hay mucho que agregar, más que, que Chichita haya sentido paz.
    Tal vez, si uno es escéptico podría obviar un detalle no menor: la sensación de Manuela, con sus escasos –y sensibles y maduros– once años de brindarle un consuelo a su abuela. Y en ese gesto generoso, se gestó el mágico olvido de su nombre…
    Me alegra, Hernán, que el dolor no te quite las ganas de seguir, pero no acá, de seguir «dandole» a la vida.
    Besos a todos, y gracias, de verdad, por compartir una vez más, este retazo de tu vida

  158. Franciso de Aramis dice:

    Hernan permítime felicitarte por esta pequeña maravilla que has escrito, las cosas solo pasan y también quieren pasar.
    Un abrazo y mi sentido pesame

  159. virgynqn dice:

    Muy linda historia, y me encanta como la contaste, gracias por compartila. Chichita en sus nietos, en sus hijos puede encontrar un poco de Roberto aun aqui.
    Saludos y fuerzas!!

  160. Karen de Uruguay dice:

    Hay Hernan, la verdad que las casualidades no existen.
    Las cosas pasan por algo.
    Te mando un beso, y bueno es la ley de la vida (…)
    Pongo puntos suspensivos porque alli podria contarte muchas cosas, la mayoria lejanas en el tiempo, pero que se vuelven a revivir con lo que te paso a ti, y todas ellas tristes.
    Seguramente hay muchas cosas lindas por vivir, aunque en este momento, sin Roberto, pudiera parecer que no es asi.
    Vos tampoco estes triste.
    Karen

  161. Rubèn Draghi dice:

    Una vez sin querer abri un link y encontrè Orsai. Leyèndote disfrutè, quedè pasmado (….. mundos paralelos), me enojè, reì, se me cayeron làgrimas.
    Viendo el video de Nina, la sentì parte de mi familia (tengo una nieta de 10 años gordita y cachetona, Luisina, que a su edad se le parecìa mucho).
    Hoy lei Backstage…, y ese “milagro” me hizo piantar màs de una làgrima.
    Un abrazo

  162. lichi dice:

    Muy bueno, loco. La verdad que la forma de contarlo fué magistral. Te pasaste…
    Saludos

  163. Marcela dice:

    Hola Hernán, es la primera vez que te escribo, te leo desde hace bastante, la historia de hoy me toco especialmente, vivo hace seis años en La Coruña, y como todos los que un dia nos fuimos, extraño mucho, el otro dia me paso algo parecido, despues de recordarle a mi nena Malena, que llamara a la familia, en el mometo que decide llamar atiende mi mamá y tartamudea, la nena con el telefono en la mano me hacia caras, y decia-si abu, soy yo! Male!, y era que mi mama´estaba pensando en ella y se asusto cuando la escucho al telefono, charlaron un rato y cuando me pasa el telf. a mi, mi mamá no paraba de repetirme-estaba pensando en ella, como puede ser, es que parecia que la tenia acá conmigo!, como siempre, despues de cortar, lloré.
    Gracias por escribir así, un beso, y siento lo de tu viejo.

  164. Juan Sánchez dice:

    Hernán: te sigo desde Blanes hace varios años. Yo también perdí a mi viejo y me pareció buenísimo la manera de contar esta historia, para arrancar una sonrisa desde la pena y el dolor. Te felicito, la disfruté mucho. Gracias.
    Juan

  165. Rape dice:

    Hernan, cada dia me asombrás mas con tus relatos, pero me asombra mas tu generosidad. Gracias por compartir cosas tan intimas como estas y otras que nos has regalado.
    Mi viejo se fue hace unos años y mas de una vez le ha dado señales a mi vieja, que como la tuya vive sola. Creo que despues de 30 o 40 años de estar junos es imposible que algo tan simple como la muerte separe semejante union. Mis mejores deseos, fuerza.

  166. Casi lo logras, pero no vas a lograr que un bruto de un metro noventa llore en el trabajo.
    Un abrazo

  167. Hernán,
    me emocionó especialmente tu última entrada, muy esperada por cierto. Mi abuelo falleció hará tres años en noviembre después de sufrir durante meses un agónico cáncer.
    Ya ha pasado mucho tiempo y yo aún no borré de la agenda de mi teléfono su número móvil. No sé bien por qué, la cosa es que no soy amiga de visitar cementerios ni poner flores, pero tengo la sensación de que si borro el número se irá definitivamente… Llámame tonta si quieres.
    Besos,
    S.

  168. Magali dice:

    hernan…la historia genial… aunque admito que sacas a la luz mis temores de que un dia llamen de madrugada y tenga que partir para el aeropuerto…. lo malo de estar tan lejos no…abrazo…triston pero de diez como siempre

  169. vangebw dice:

    Hola Hernán!
    A pesar de no haber conocido a tu padre, la noticia me pegó fuerte. Debe ser porque mi marido sí lo conocía, y lamentablemente nos desayunamos la noticia viendo el video de la presentación de tu libro.
    Personalmente, me sucede que la alegría de pisar suelo mercedino se tiñe de amargura cuando me comentan que fulano o mengano ha fallecido. Allá siempre tengo sentimientos encontrados a flor de piel. Pero así es la vida: un día palazo en la nuca, al otro ramo de flores y bombones.
    He visto muchas veces que lo peor y lo mejor han venido de la mano. Y he tenido que hacer la parabólica humana para disfrutar lo bueno y ser fuerte para superar lo horrendo.
    Ojalá sigas explorando y explotando todo tu potencial. Me agradó la historia, muy acorde con vivencia en tránsito.
    Un abrazo, fuerza y adelante!!

  170. Patricio López dice:

    Sos terrible.
    Acabo de ser ascendido después de muchos años de hacer siempre lo mismo. Estoy en un nuevo sector, con gente nueva, que por lo menos no sabe “qué onda con ese tipo”.
    Respiré, respiré, quize hacer ALT+F4, y dejar de leer.
    Cualquier historia con los padres, con el padre, me mata. Tu narrativa es tan clara y envolvente que no dejé de leer aguantando lo más posible no derramar lágrimas o mocos.
    No pude ir a la presentación, pero leí que el proyecto con Gasalla avanza, me alegro. Un abrazo grande.
    Y gracias, gracias y gracias por escribir y compartir

  171. Neuquina dice:

    Hernan, podes creer que justo hace una semana releí “Los bloggers muertos no van al cielo” y me cache en diez eso me hizo perderme la magia de este nuevo texto.
    Escribí pronto, sino me muero de la abstinencia.

  172. eugenia dice:

    …gracias

  173. Pini dice:

    Como todo lo tuyo Hernan, Excelente.
    Un abrazo.-

  174. Chuy dice:

    se me caen las lagrimas… abrazos

  175. Paula dice:

    Hernán, es la primera vez que escribo, aunque te leo desde hace mucho. Estuve en la presentación de tu libro y me quedé helada con lo de tu Papá….
    Y ahora leo esta historia sublime, y te puedo asegurar que el hecho de que aplique la categoría milagro o no para esta situación realmente es lo de menos….gracias por compartirla con nosotros y gracias por brindarnos estas historias fenomenales que hacen que uno te conozca y quiera, a vos y a toda tu familia !!

  176. Chechi dice:

    Estoy llorando delante del monitor, mi hermana decidió quitarse la vida hace casi un año y en este tiempo miles de veces hice como Chichita y le pregunté como es posible que haya dejado a sus 3 niños.
    Gracias por dejarme compartir esto con vos.
    Abrazos

  177. El bobero dice:

    Segun el contexto en el que se viva, esta historia puede ser petulante o mas bien una linda historia como fue.
    Ojala jamas se entere de que fue manuela.
    Saludos hernan!

  178. Zebas dice:

    El hecho de que alguien denomino a estos hechos una coincidencia no necesariamente significan que sean eso, podrían ser el resultado de alguna fuerza aun no comprensible para las mentes que creemos que sabemos casi todo.
    Alguien por ahí dijo que tu padre se inmortalizo en el comportamiento de los que lo conocieron, seguro estoy que algunas expresiones tuyas son copias al carbón de tu viejo, felicidades Hernán por tu magia y a tu Señor padre por ayudar en este arte de magia.

  179. eliana dice:

    Me encantó.
    No puedo acotar nada más, aunque me gustaría.

  180. Gavilandia dice:

    Ayer estaba en mi oficina y se aparecio papa pitufo en persona. Vino a contarme cosas de la Aldea y de otros pitufos que hace mucho que no veo.
    Quedamos en ir la semana que viene a morfar, si alguno quiere venir, que avise.
    Saludos.

  181. itzel dice:

    No tengo mucho que decir a cerca de este post, excepto que me pareció Hermoso.
    Un abrazo Hernán, hace tiempo que te leo, pero no me atreví a comentar hasta que leyera los post anteriores y ya lo hice; me gusta mucho tu forma de escribir, eres genial.
    Saludos desde México

  182. Santi dice:

    ¿Qué sería un milagro si no fuera eso?
    Pequeñas cosas, que logran resultados fuera de lo previsto.
    Saludos,
    Santi

  183. Seguimos en la linea… 5comentarios… excelente!!
    http://metelemerengue.blogspot.com/

  184. Celeste dice:

    Hernán:
    Leyendo tus cosas y los comentarios de los que te leemos con los ojos llenitos, tengo la sensación de que en este acto (el tuyo de escribir tan bello y el nuestro de leerte) nos estás haciendo mejores personas.
    Sos como una “llamada en el hombro” que nos invita a hacer una pausa, a reconocernos y descubrirnos.
    Gracias, un abrazo.

  185. Daniel dice:

    Hernán,
    Hace tres años venía manejando desde el Hospital donde estaba internado mi viejo. Me habían dado un informe no muy bueno pero tampoco demasiado claro. De pronto mi vista se tornó borrosa. Mi primera reacción fue pensar en accionar el limpiaparabrisas. Pero al instante me dí cuenta de que era al pedo. Estaba llorando. Fue nomás el tomar conciencia de mi propia angustia lo que inició un torrente lagrimero y convulsivo incontenible. Tuve que estacionarme a un lado de la avenida porque no podía seguir. Al rato logré calmarme. Miré la hora: 12.10. Pensé que tenía que apurarme para llegar a almorzar en casa con mi mujer.
    Cuando finalmente llegué, y mientras relataba el informe de los médicos a mi mujer sonó el teléfono. Era mi madre desesperada: le habían avisado del Hospital que mi padre había fallecido. A las 12.10. Mi angustia, algo aliviada por el llanto reciente, me dió un respiro para calmar a mi madre y brindarle mi apoyo. Definitivamente, creo en los pequeños eventos casuales e inexplicables. En todas las especulaciones que se tejen después no sé si creo; pero sí creo que entre ciertas personas muy cercanas se producen, a veces, conexiones que van más allá de los medios habituales.

  186. Susana dice:

    Cuando mi abuela fallecio, uno de mis tios me aviso por telefono
    y a mi me toco ir a casa de mi abuelo a darle la noticia
    por que yo era la que vivia mas cerca de ellos, al cruzar la calle,
    yo iba pensando como le daria la noticia a mi abuelo
    pero no me sentia capaz.
    Cuando toque la puerta, mi abuelo salio y yo le dije
    -Abuelito, vamos al hospital que mi abuela se ha puesto un poco grave.
    -No mija, ella ya se fue, ya se despidio de mi.
    -Ella lo llamo del hospital?
    -No sea bruta, yo estaba sentado en la cama y senti su espiritu
    - pero de todas maneras vamos al hospital para que acompañe a todos sus hijos
    …y asi fue que le di la noticia a mi abuelo.

  187. Nicolás dice:

    Maravilloso, como siempre. Te leo desde São Paulo y te admiro, Casciari.

  188. irene dice:

    Es la primera vez que te leo y me emocionaste.

  189. Quique dice:

    La puuu… muy bueno

  190. mariaM dice:

    Yo creo que tu papa guio la mano de la nena para que asi Chichita tuviera el consuelo que necesitaba,hermoso relato, muy emocionante, te mando un beso…Maria Morel

  191. El Chalero Solitario dice:

    Sin duda la historia con el backstage es muy superior al cuento fantástico que hubiera quedado sin el mismo. Y el milagro toma mucha más fuerza incluso así, con las explicaciones racionales y los hilos a la vista. Un abrazo enorme, gordo trolebús.

  192. Tatiana dice:

    …a veces, no es necesario que medie un milagro para que las cosas resulten milagrosas.
    Buena historia, sobre todo en una tarde en la que necesito con urgencia de un milagro trucho. Gracias.

  193. beya dice:

    Maravillosa magia.
    :)

  194. beya dice:

    Maravillosa magia
    :)

  195. beya dice:

    Tachame la doble, Hernán.

  196. Ésta la dejo, Beya: me gustó el remate.

  197. Ardenhembras dice:

    Qué te tiró é las patas, Casciari, sos genialmente sabio!!!!
    Digo ¿ya le borraron a Manu del celu de tu viejo la libreta de contactos? Para Chichita, miracolo en su justo y necesario momento, pero si a la enana se le da por hacer lo mismo con los otros contactos del abuelo, puede desatar “Cadena de milagros”. Mirá si les escribe a todos (que lo reciben como de tu viejo) algo tipo: “Devolvéle a mi esposa la plata que me debés” (y sigue el cuento con una Chichita rica, nadie se negaría a entregar hasta lo que en realidad no debe, gracias a los providenciales mensajes…)
    Más allá del lagrimón que hiciste piantar en epidemia (me incluyo entre las afectadas) como dicen porái, “el humor salva”.
    Reverenciales saludos

  198. Ari dice:

    Hernan, gracias. Qué increíble que sos.
    Abrazo.

  199. Otra vez. Increíble.
    Gracias por la magia.
    Mis respetos.

  200. Rostol dice:

    Que buena historia.
    Me sorprende que creas que no tiene nada de magico ni milagroso, que tu sobrina haya escrito eso en ese momento. Es una de las cosas mas magicas que lei en mucho tiempo.
    Casi todos los milagros y la magia tienen una explicacion racional detras, pero eso no hace que el hecho que hayan ocurrido de esa forma y en ese preciso instante no sea magico y milagroso.
    Obviamente se me piantaron tambien un par de lagrimones.

  201. chori dice:

    Me apiado de tu familia Hernán, sospecho que ellos habrán tomado nota del temor el Chiri y ahora deben estar deliberando para decidir no contarte más nada. Pobre Manuela, once años y ya apareciendo en tus textos.

  202. Otra vuelta interesantísima, un abrazo, Juan Pablo Peralta

  203. Libe dice:

    Muy bien por Manuela! Una sensibilidad suprema…

  204. Ricardo Hurtado dice:

    Amigo Hernán, este es la clásica anécdota con la cual uno llora de risa cuando pasan los años y la recuerda.
    Espero que tu madre lo supere prontamente y toda la familia crezca con el recuerdo y las experiencias dejadas por don Roberto.
    Abrazos

  205. Marcio dice:

    Vos Tampoco estes triste.
    Un abrazo.

  206. Nico DF dice:

    Fantástico.
    “Voy a narrar los hechos sin trucos. Ustedes verán a las marionetas pero también los hilos que las mueven. ”
    Sin duda el titiritero se apellida Casciari… pero me hiciste dudar de su nombre de pila…
    Un abrazo (el primero) desde La Plata

  207. Mariluz dice:

    La sensibilidad infantil es el verdadero milagro.
    Tu sobrina captó el sufrimiento y supo expresar mejor que nadie la más eficaz de las recetas.
    Un abrazo inmenso Hernán.

  208. Natalio dice:

    Creo que la pregunta que se impone es ¿qué es un milagro?
    Creo que justamente todo milagro tiene algo explicable y algo misterioso.
    Si sólo es explicable no tiene nada de raro.
    Si sólo es misterioso no lo percibimos.
    El milagro está en el medio, es donde convergen la razón y el misterio. Como un diálogo platónico.
    Fantástico relato.
    Natalio

  209. Veronica dice:

    Hernan:
    Un gusto saludarte; que sepas que te admiro, me fascina como escribes te me figuras a la conciencia colectiva de lo que no nos atrevemos a decir tal cual es.
    y tambien que sepas que creo en los milagros, por que creo que los lazos no se rompen asi como asi sobre todo los de amor.
    Un abrazo
    Veronica

  210. Madame Rosa dice:

    Se llaman sincronismos y para mí se parecen peligrosamente a los milagros.
    De lo que sí estoy segura es de que tu padre guió los dedos de Manuela y le inspiró el mensaje.
    Quizá el milagro consista en que esas palabras, enviadas y recibidas en el momento oportuno, lograron tranquilizar a Chichita y devolverle las horas de sueño perdidas.
    Un abrazo. Lo que sí no es milagro sino maravillosa realidad, es que sigas escribiendo tan bien, tan amenamente como lo haces.

  211. Victoria Merino dice:

    Hola precioso!!
    Como me tocó este mensaje!! . Quiero decirte que Dios usa a los niños para hablarle a las personas. Y a los celulares tambien, jajajaja , es muy moderno nuestro papi.
    Te quiero mucho
    Dios te bendiga siempre
    Vicky

  212. roncuaz dice:

    Don Hernán: todo tan natural que llega a sobrenatural por lo conmovedor y cotidiano. Yo he compartido como su sobrina este mensaje también natural que me ha encogido el corazón de ternura por usted, por su padre y su madre. Mis oraciones por toda su familia…

  213. MARIA dice:

    Hola hernan!! Hacia bastante que no leia tus notas, cuando abri esta pense en reirme como en las anteriores y recordar junto con tu relato algo de nuestra ciudad en comun que es la linda mercedes (b). Pero a medida que me fui metiendo en el texto, me emocione un monton, me hizo recordar a la muerte de mi papa y como con mis hermanos y mi mama pasamos esa noche de velatorio, en casa silva, los 5 juntos sin nadie mas, al lado de papa y recordando las cosas lindas que habiamos pasado con el, y asi nos dormimos en paz. Un abrazo a la distancia y gracias por los lindos momentos que me haces vivir con tus relatos. Maria

  214. Pablo Olivera dice:

    A veces los niños son los vasos comunicantes de un lado para el otro….
    Abrazos

  215. paleta dice:

    También falleció hace poco mi abuelo…van dos en menos de seis meses…y esto fué algo en lo que no había querido pensar…mis abuelas solas llorando porque ya no dormirán con ellas…por que pasó derrepente…por que no avisaron…por que no están… Y luego esas sorisas cansadas con ojos tristres…
    Terrible, enserio fue un martirio leerlo…
    Yo me quedé con ambos pares de lentes.

  216. Carolina dice:

    Definitivamente, impecable tu relato…inspira una ternura infinita.
    Un abrazo desde Buenos Aires.

  217. cordooobésa dice:

    yo no creo en los milagros, ni q tu padre muerto pueda guiar los deditos de una nena, ni siquiera creo en ningun dios… pero si creo en las casualidades (buenas y malas) y creo q esto q paso fue una casualidad genial, creo q alguien lo llamo sincronismos. y más q genial!!! xq le sirvio a tu mama como consuelo para su tristeza y como tesito de tilo para poder dormir.
    Un abrazo grande!

  218. VIN dice:

    Hernán, soy uno más de los que se rinden ante tu talento maradoniano. VIN

  219. Rencoroso dice:

    Impecable relato. No tiene ni una palabra de más ni de menos.
    Si lo lee un gerente de algunas de las empresas de telecomunicaciones, te bastardea la anécdota con una despiadada, y genial, publicidad televisiva.
    Espero no te joda esto último pero es lo segundo que pensé automaticamente luego de leida la entrada.
    Saludos.

  220. Hernán, contame un milagro nuevo. besotes, pau

  221. Aewen dice:

    No estoy en el lugar en el cual suelo leerte. hoy es un dia raro , leyendo tu escrito en mi clase de diseño , con la lagrimas sobre mis ojos, la profe me mira y me dice, entendistes. Y le dije .. ehh .. nose. En fin seras mi conejito de india y te analizare tu pagina. La consiga elegir un blog y analizar su estructura. jejeje… en fin . seras una nota mas en mi libreta. Yo en mi ambiente te hare mas conocido de lo que sos . :) .
    la verdad me emocione mucho con lo uqe escribistes. pero yo creo no todo pasa por que si. no creo en las casualidades.
    en fin saludos a todos… y algun dia me animare a poner mi pagina .
    Saludos Ae .

  222. isabel dice:

    Me parece que este, a pesar de tu resistencia, sí es un milagro auténtico y no menor. El amor busca su cause y lo encuentra.
    A tu madre le llega el mensaje que justo necesitaba y la niña no sólo es el vehículo si no además es parte del mismo…igual que tu contándonos esto.
    Mi madre murió recién hace poco más de un año….veinte años antes de lo que debería haber ocurrido…recién entonces conocí la extrañeza y el dolor de la separación y lo que sí es algo definitivo, mi vida cambió.
    Ella vivía con mi hermana, todos tratamos de acompañarla o de invitarla a nuestra casa para que no sintiera esa soledad tan dificil, ella no quizo, tal como tu madre, porque algún día tenía que enfrentar ese vacío.
    Su señal fué que por la noche soñó con ella, como si estuviera viva, sin decir palabra fué hasta su habitación a arroparla y darle un beso en la frente. Días mas tarde me ocurrió lo mismo a mí y durante mi sueño me visitó, me arropó y me dió un beso en la frente. Este sueño tuvo una naturaleza diferente a la de los sueños normales; fué mas material, como si todo estuviera sucediendo realmente.
    Creo que hay muchas cosas que no podemos comprender y que no vale la pena intentar hacerlo, sólo hay que vivirlas.
    Gracias por tu honestidad, creo que eso es parte de tu talento.
    Isa

  223. walquiria dice:

    casualidad… causalidad…. sin palabras… se me cae un lagrimón…
    un beso enorme
    walqui

  224. el otro cholo dice:

    Hernán, esto que escribiste está más allá de lo que yo hasta ahora era capaz de imaginar y no tengo palabras para describirlo.

    Eso que acabo de escribir suena tan choto y esta tan desalineado con lo que siento que hasta me da un poco de vergüenza… En cambio en tu relato veo una alineación tan clara… es como un cono místico derecho a tu corazón. (ahí está, esa era la descripción)
    No tengo palabras pero sí sentimiento, eso está clarísimo. Hay un término místico que es “texto alquímico”… puta que los tuyos lo son.
    De lo más groso que he leído tuyo y debe haber sido el más fácil de escribir, me imagino: vino con moño. Pero ¿cuántos otros hubieran podido escribirlo? Es único.
    Te mando mi sentimiento en este mensaje y un abrazo grande. (que como se ve pueden transmitir mucho, los mensajitos elestrónicos…)
    Saludos,
    Cholo.

  225. Patty dice:

    Hernan: ¿fue casualidad que justo Manuela escribiera el mensaje en ese momento que tu mamá necesitaba una respuesta??? es creer o reventar; un beso para Manuela, hizo dormir a la abuela cansada y triste…
    Patty

  226. Maru dice:

    Al menos pudo descansar tranquila.

  227. aniren dice:

    Hola Hernan! no se si leeras tooodos los msj que tenes en el blog..no creo q sea posible. Quiero hacer corta una historia larga: soy de La Plata, encontre tu blog de la mujer gorda de casualidad en el 2005 aprox. Se lo mostré enseguida a mi hermano, q es ilustrador y a veces escribe cositas. Dp te perdi el rastro.Me puse de novia, me mudé a Bs As, me recibí, mi hno se fue a vivir a España, me mudé a Bariloche. Un dia escuché en la radio q Gasalla iba a hacer algo con tus textos. Otro dia abri una revista NewsWeek y lei un cuento q me encantó. El autor, no lo conocia (bah, no me acordaba). Pero aparecia un sitio web. Me meti y resultaste ser vos. Mi hno sigue en Madrid y lo extraño. Me encanta lo que hacés. Queria q supieras q a veces es raro todo. No se cómo volvi a encontrar tus publicaciones, pero aca estoy. Como hace tiempo. Y quería que lo supieras, ojalá puedas leerlo.
    aniren.

  228. ernesto dice:

    “I Want to Believe” diria Mulder…
    me gusto el relato.

  229. Chichita dice:

    Agradezco a todos los saludos. Ustedes los lectores de Hernan ya son parte de nuestra historia. Nosotros fuimos de esos raros matrimonios que dormian abrazados. Ibamos a cumplir cuarenta años de casados y nos sorprendiamos de lo que nos pasaba. El amor se encendia dia a dia mas.
    El era una persona especial,callado ,timido,de perfil bajo pero con un humor tan contagioso!!…Con una generosidad infinita hacia mi.
    Se fue como lo merecia, sin darse cuenta, sin sufrir… eso se lo agradezco a Dios todos los dias. Y tambien le agradezco que se haya cruzado en mi camino un hombre bueno que durante cuarenta años solo me dio amor, comprension, contención. El era mi amigo. A el recurria cuando tenia un problema y siempre tenia la respuesta justa.
    Me deja rica en recuerdos bellos. Ademas dos hijos y cinco ñietos que son el motivo de mi vida ahora. Y tambien tengo a sus amigos y a los mios. Soy rica, muy rica.
    Esta tristeza y este dolor que me envuelven algun dia se iran y sere feliz nuevamente, porque el me lo dice a cada rato: -yo estoy bien, no llores, se fuerte, se feliz. Porque ese fue siempre el motivo de su vida:hacerme feliz y verme feliz…y vaya si lo logro!!
    Este es mi tributo, a quien en vida se llamaba Roberto Casciari
    Chichita.

  230. juan dice:

    loco sos un capo, en serio.

  231. el-unbekannt dice:

    perder a alguien es muy inexplicable. Solo entienden los que sufrieron esa ausencia.
    Por eso te digo chichita que (parece que le hablo a la mama de un amigo) hay que seguir adelante porque todavia quedan ganas de vivir, quedan motivos, queda tu familia. No te duermas en el recuerdo. Un abrazo enorme

  232. Ana Chévere dice:

    Me has puesto la piel de gallina. Has hecho bien en enseñar el backstage, lo mejor de la historia es justamente el backstage.
    Estoy con Capitana del Espacio, a éste le doy un diez. Pero no me atrevo a llamarle relato. Es curioso, ¿verdad?, esto de que se nos acabe colando la vida en las historias y las historias en la vida.
    Nunca se me han dado bien los pésames, pero si nos conociéramos te daría un abrazo.

  233. Mis ojos se volvieron líquidos cuando leí tu historia, Hernán. Pero no tuvieron más remedio que desbordarse cuando lei tu comentario Chichita. Ansolutamente directo, sincero y maravillosamente emotivo.
    Ojalá todos encontráramos a la persona a la cual, luego de perderla, pudiéramos darle las gracias por la felicidad que en vida nos regaló.
    Te mando mi beso y admiración.
    Gracias.

  234. Ana Chévere dice:

    Hola, no quiero hacerme pesada, acabo de leer el comentario de Chichita.
    ¿Sabe qué? Aunque tampoco la conozca, le mando el abrazo igual. Cuídese mucho.
    Y gracias por lo que ha escrito. Usted no lo pretendía ni podía saberlo, pero leerla ha sido como verme a mí misma dentro de treinta años. Creo que yo también me he topado con esa clase de hombre. Gracias por hacerme ver cuánto debo cuidarlo.

  235. Maestruli dice:

    Quién pudiera decir eso Chichita, tener a un compañero y amigo al lado suyo durante cuarenta años. Poca gente tiene ese privilegio.
    Un beso grande.

  236. pal dice:

    Uno de los milagros más bonitos que me tocó conocer, lo que cuentas hoy.
    Al final el amor es lo que cierra todos los círculos.
    Un abrazo para todos, en especial a Chichita.

  237. grande Manu…
    pavada de sobrina gordo!!!
    tu primo desconocido

  238. luis dice:

    tu blog me lo recomendo un profesor del diplomado que estoy siguiendo aca en Perú… sencillamente genial.

  239. mariaM dice:

    Que bellas palabras!!, que hermoso sentimiento, gracias al cielo yo tengo a mi lado un hombre asi, al que le agradezco siempre el sentirme tan feliz y protegida, Chichita se me llenaron los ojos de lagrimas al tomar conciencia de que algun dia tambien lo puedo perder, gracias por considerarme parte de tu historia, un gran abrazo….♡Maria morel

  240. pincen dice:

    Estar lejos es una circunstancia en la vida, elegida o no. Cuando te leo es como si estuviera volviendo del Colegio Nacional con los libros desacomodados bajo el brazo, la corbata torcida y ahogandome. Tengo siempre muchas ganas de llegar a casa, comer algo y salir luego a encontrarme en La Perla con mi barra y ver si pasa por fin aquella morochita que hasta hoy me quita el sueño. Gracias Hernan.

  241. Diego dice:

    Muy bueno! Conseguiste refutar una leyenda, siendo un hombre sensible al mismo tiempo :-)
    Abrazo!

  242. seburu dice:

    yo tb. le mando un beso grande, Chichita

  243. Antonella_D dice:

    Hermosa historia; sólo que me obliga a lamentar las causas que le dieron lugar.
    =)

  244. M@x dice:

    Increible relato humano.
    Hernán, leí blog de una mujer gorda, leí tu nota hoy en Viva, leo esto ahora…
    me voy a dormir con el alma más liviana…
    M.

  245. gracienc dice:

    Ayer, durante una bronca conyugal, me senté frente al ordenador ofuscada. Apareció el comentario de Chichita y le pedí a mi marido que venga a leerlo conmigo. Sus palabras sinceras, verdaderas y sufridas también, fueron un guantazo a cada uno. Él, tan correcto y tímido. Yo, tan guerrera y notoria. Y entre los dos un amor infinito, y tantos años compartidos.
    Gracias, Chichita, por abrirnos los ojos y regresarnos a la realidad. Y gracias por compartir con nosotros un momento tan propio.
    Un abrazo del alma!

  246. SanchoPanza dice:

    Joder.

  247. MarthaX dice:

    Me hiciste soltar un par de lagrimitas, Hernán. Los milagros reales son así, una mezcla de coincidencias mágicas. Un abrazo para ti y tu linda familia.
    -off topic: ¡cómo detesto a los que sólo entran a comentar que son el primero, sin aportar nada más!-

  248. enrique dice:

    Hernán, tienes una enorme sensibilidad, eres un artista.
    Chichita, un gran abrazo

  249. Como siempre, gran post. Felicitaciones.

  250. rafa dice:

    porque la gente se preocupa primero de hacer saber que llegaron antes que nadie, ni en un momento de dolor pueden dejar de hacer esa mentecates.despues de leer esta nota me pregunto igual,que haria yo sin mi esposa o ella sin mi,son cosas de lo que la gente no sabe o no quiere hablar.pero al final cual sera la respuesta ,el tiempo lo cura todo o simplemente cuando tu media mitad muere la otra comienza a morir en vida i te lo digo por alguna persona que alguna ves conoci i que el unico fin en la vida de ella es esperar irse para reencontrarse con su ser amado,la vida es caprichosa i nosotros somo un capricho de ella

  251. P dice:

    me ha encantado leer la historia, a sido increiblemente comoda de leer. como una visita guiada en la que te dicen hasta a donde mirar. precioso.

  252. hernán, queremos que actualices. i miss you

  253. Leí mas de 10 veces tu ultimo escrito, y tiene que haber algo superior, no puede quedar solo en la casualidad!!!!
    5to Escrito de la Logia!!
    Saludos, Simón

  254. Marce dice:

    Hernan, se me pusieron los pelos de punta. Y el título me parece genial. Que misteriosa sincronización de los sucesos. O que idea prodigiosa si es pura ficción. Salute.

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