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Al hablar de los "muertos vivientes" no estoy haciendo alusión a alguna de las películas que llevan dicho nombre ni tampoco estoy insinuando que esa sea la actual situación de El Lomo (al momento en terapia intensiva). Más bien, me estoy refiriendo a algunos sitios web que, a pesar de no haber sido actualizados desde hace un buen tiempo, conservan suficiente material interesante como para hacerlos dignos de ser visitados.
Luego de algunos años de navegar por Internet, empezamos a darnos cuenta de que algunas páginas valiosas han dejado de existir, sea porque sus administradores se aburrieron y ya no las actualizan, sea porque quienes la financiaban se cansaron de los pocos ingresos que generaban, sea porque su éxito fue muy superior a los recursos humanos y económicos que las sustentaban. Recuerdo, por ejemplo, proyectos como Vios y Ububu (no confundir con Ubuntu) que pretendían vendernos una nueva forma de navegar, al ubicar nuestra lista de favoritos en novedosos entornos tridimensionales, y que finalmente fracasaron y tuvieron que cerrarse. Sitios que definitivamente no son "muertos vivientes" sino simplemente "muertos".
Por ahora, quiero destacar tres verdaderos "muertos vivientes" que espero que algún día vuelvan al mundo de los "vivos": El Planeta, Casi Nada y Bitniks. El primero es un interesante portal de cibercultura donde podemos encontrar, por ejemplo, una concisa introducción a la Nanotecnología o una buena aunque antigua reseña de la famosa novela Criptonomicón. El segundo es un repositorio de más de 500 artículos de muy diversa calidad que van desde los consejos de Wright Mills a los investigadores hasta el análisis de la Odisea Final de Clarke. El tercero es una revista multimedia que, entre otras cosas, tiene un buen conjunto de perfiles de personajes vinculados al mundo virtual y un interesante y a veces polémico cibermuseo.
Hasta el momento, parece que todavía revisamos más los viejos libros y revistas que hay en muchas bibliotecas que los antiguos sitios de Internet. No es sólo un problema de la relativa facilidad con la cual puede desaparecer la información almacenada en la Red. Es también una cuestión de selección, archivo y difusión. Al igual que los artículos y obras publicadas en papel, la vitalidad de los textos en Internet se mantendrá mientras los visitemos y comentemos sobre ellos a lo largo del tiempo. Y para comentar al respecto, ¿acaso hay un mejor sitio que El Lomo?