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Pettinato es un tipo que me divierte en todo lo que hace, lo escucho en la radio, veo su programa de tv, y ahora me hice lectora de su revista.
La presentación de La Mano es impecable. La tapa de este número muestra un antiguo Wincofon con un disco de vinilo tan real que pareciera que con solo correr el brazo del tocadiscos, lo sacamos y lo guardamos en casa.
Dentro de la revista las imágenes tienen el color exacto, y cada nota se acompaña con el tipo de letra correcto para la ocasión. Una verdadera joyita de tipografía.
A modo de editorial, Petti cuenta un día de su vida, algunos mejores y otros peores, como nos pasa a todos. Pero logra la magia de que escuchemos su voz a medida que uno lee. Las notas siguientes parecían escritas en El Lomo. Los periodistas recomiendan libros, discos, películas y hasta lugares, con la misma simpleza que lo hacemos nosotros acá, sin palabras rebuscadas que hagan difícil su interpretación. Y hasta cuentan que los Rolling Stone tienen su propio blog!. Hay una nota sobre la vida que llevamos, escrita por alguien llamado Pipo Lernoud que es brillante, divertida, ingeniosa y sobre todo muy real.
Pero lo mejor viene en el centro de la revista. En este caso habla de los 40 años del rock nacional, con una foto en la que se ve a todos los integrantes de Los Gatos hace 40 años atrás, y el artículo le hace saltar los resortes del recuerdo a los que como yo, nacimos junto a esta música.
Pero no todo es música, también hay notas sobre moda, pero nada acá es convencional, habla sobre desfiles protagonizados por gordas, punks, y todos los raros varios del planeta.
Hay entrevistas a cineastas de mucho prestigio y poca prensa, a artistas de arte innovador, a músicos eternos. Y una cartelera de espectáculos.
Sólo dos cosas no me convencieron: una es el humor gráfico. Todavía estoy tratando de descubrir el chiste (y son dos hojas completas!). Y la parte farandulera a cargo de Jorge Novoa, que es una copia casi perfecta del diseño de la Revista Barcelona, pero está muy lejos de la chispa y el ingenio de ésta.
Y esto no termina aquí. Siguen un montón de pequeños comentarios variados, imágenes increíbles y hasta la publicidad tiene otra cara.
La verdad, me gustó mucho, tanto como para levantar la mano y empezar a aplaudir.