Cine | Martes 01 de Noviembre, 2005
Llámenme Peter: El otro yo del señor Sellers

por Bernardo [Weblog] [Mail]

Peter Sellers fue un monstruo. Un comediante físico en una época en que el humor se ponía cada vez mas conversado y se daba una doble mano de sofisticación. Un tipo de gestualidades naïf, pero con toques de perversión que te dejaban preguntando cuánto más había en su sonrisa egipcia, en su mirada al voleo, en los resortes con los que se iba al suelo y se volvía a levantar.

Stephen Hopkins lo cuenta en "Llámenme Peter", cuyo nombre en inglés - "La vida y la muerte de Peter Sellers" - le va mucho mejor. Y lo narra de una manera muy a la "película de Peter Sellers", con desbordes por lo narrativo, lo técnico y lo argumental.

Claro, lo hace de la mano de un actor extraordinario:Geoffrey Rush. Rush, más que haber estudiado hasta el último movimiento y modulación de voz de Sellers, parece haber accedido al ADN original. ¡Es un clon! En los planos largos, o en las composiciones de personajes se te pone la piel de gallina, porque en vez de un actor haciendo de Peter Sellers, lo ves al Peter Sellers original.

Y están también los juegos de espejos. Rush haciendo de Sellers mientras compone los personajes de sus películas más icónicas. Hay reproducciones de Dr Strangelove, de La Pantera Rosa, de Desde el Jardín, que te aflojan la quijada como al lobo de los dibujitos de Droopy.

La película empieza con Sellers guiándonos a lo largo de un set, acomodándose en un sillín de director, y encendiendo una pantalla donde unos dibujos animados muy sixties empiezan a desenrollar los títulos. Y de ahí en adelante, el milagro que obra GeofFrey Rush: irse al otro lado de la muerte y traernos de Peter Sellers, aunque sea un cachito más.

Yo sé lo que les digo, no se van a arrepentir.

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